Los equipos de evaluación de riesgo globales están recalibrando sus paneles esta semana después de que el destacado comentarista financiero y defensor de Bitcoin, Robert Kiyosaki, reiterara su afirmación de que el mundo se dirige hacia el "mayor crash de la historia". Su advertencia, amplificada en mercados que ya lidian con una liquidez más restrictiva y volatilidad geopolítica, ha desencadenado nuevamente un debate fresco en los mercados financieros tradicionales. La pregunta central que ahora circula por las salas de operaciones y círculos de activos digitales es: si su predicción se cumple, ¿qué significaría para la perspectiva estratégica de Bitcoin?
En una publicación en X, Kiyosaki dijo que el colapso económico que predijo hace más de una década en la Profecía de Padre Rico se está desarrollando ahora. Señaló la debilidad simultánea en Estados Unidos, Europa y Asia como evidencia clara de que la recesión se está extendiendo globalmente. Un factor importante que destacó es el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, que según él podría acelerar la pérdida de empleos en múltiples sectores. Según él, estas crecientes pérdidas de empleo crearán presión adicional tanto en los mercados inmobiliarios de oficinas como residenciales, profundizando aún más la tensión financiera sobre trabajadores, empresas y mercados inmobiliarios.
En este contexto, Kiyosaki describió los activos que considera particularmente importantes para mantener durante una recesión histórica como esta. Afirmó que tiene la intención de comprar más oro, plata, Bitcoin y Ethereum. Mientras posicionaba la plata como el activo más seguro y más infravalorado, prediciendo que podría alcanzar los $70 a corto plazo y posiblemente $200 para 2026, también dejó claro que Bitcoin sigue siendo una parte estratégica de su manual de crisis y estrategia financiera a largo plazo.
Su repetido respaldo a Bitcoin —a pesar de pronosticar una de las caídas de mercado más severas de la historia moderna— subraya que lo ve como una cobertura estratégica alineada con las debilidades estructurales de la economía actual. Él enmarca el crash como un momento de transferencia de riqueza que podría recompensar a los inversores que estén preparados y posicionados tanto con activos digitales como con inversiones tangibles generadoras de ingresos.
Aunque Kiyosaki mencionó brevemente una venta reciente de parte de su Bitcoin en otra publicación en X, aclaró dos puntos clave relevantes para entender su posicionamiento más amplio sobre Bitcoin. Primero, la venta no fue una salida de Bitcoin; sigue siendo alcista y tiene la intención de seguir comprando más. Segundo, el movimiento refleja su manual de estrategia de larga usar ganancias de una clase de activos para construir o adquirir negocios generadores de flujo de efectivo.
Con este movimiento, Kiyosaki demuestra cómo Bitcoin encaja en su sistema: un activo que acumula durante las recesiones, aprovecha durante los ciclos alcistas y reintegra en su cartera para impulsar ingresos recurrentes. Al enfatizar tanto la gravedad del crash como la relevancia continua de Bitcoin en su estrategia, Kiyosaki posicionó el activo como parte de la solución en lugar de parte del problema.


