De cara a la temporada de compras en EE.UU., la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) emitió una advertencia para las personas en Houston, Texas. Mediante un comunicado, las autoridades instaron a los compradores a evitar adquirir productos falsificados, que pueden causar daño a los consumidores, sus familias, empresas y la economía del país norteamericano.
A través de un comunicado de prensa, la CBP enfatizó que los oficiales en Houston se topan regularmente con productos falsificados e inseguros durante sus inspecciones e investigaciones. El puerto ubicado en Texas es escenario frecuente de intercepciones, por lo que los oficiales pidieron a los estadounidenses que eviten comprar artículos apócrifos que adquieren a menudo a través de fuentes en línea y que perjudican a los negocios legítimos.
De acuerdo con la información de la agencia, las compras que representan graves riesgos para la salud y la seguridad de los consumidores estadounidenses incluyen:
“Es crucial que los consumidores comprendan que comprar productos baratos y falsos no está exento de víctimas. Puede perjudicar a sus seres queridos debido a los materiales tóxicos e incluso financiar actividades delictivas”, declaró en el texto Judson Murdock, Director de Operaciones de Campo de la CBP en Houston.
A continuación, la agencia encargada de garantizar la protección fronteriza señaló que los consumidores pueden protegerse a sí mismos y a sus familias al utilizar las siguientes prácticas recomendadas para las compras en línea:
En el año fiscal 2025, la CBP del puerto de Houston/Galveston incautó artículos falsificados por un valor de venta sugerido por el fabricante de más de 187 millones de dólares.
Entre los productos confiscados se incluyen autos de lujo, cigarrillos falsificados, autopartes, máquinas de ejercicio, controles inalámbricos para videojuegos y cargadores de Apple.
A nivel nacional, los oficiales retuvieron casi 79 millones de artículos falsificados con un valor de venta minorista combinado de más de US$7,3 mil millones, si hubieran sido auténticos. La mayoría correspondió a ropa, productos electrónicos, juguetes y medicamentos.
“Importar mercancía falsificada o pirateada es ilegal, y los consumidores individuales pueden ser pasibles de sanciones o multas, incluso si la compran por error”, expresó Susan S. Thomas, Subcomisionada Ejecutiva Interina de la Oficina de Comercio de la CBP. “No se deje engañar por las falsificaciones y proceda con la debida diligencia al realizar sus compras”, concluyó.


