El Nacimiento, también llamado pesebre o belén, es una de las figuras más representativas de la Navidad, ya que narra la historia central de esta celebración: la llegada a la Tierra del Niño Jesús. Cada pieza tiene un significado importante y la fecha en la que se debe colocar puede cambiar, según las tradiciones y creencias de cada persona.
Las tradiciones latinas para la temporada navideña se han expandido a diversos países, tal es el caso de Estados Unidos, donde también adoptaron celebraciones como la colocación del pesebre navideño. En países latinoamericanos, se pone el día el 8 de diciembre, según Milenio, pero para los estadounidenses las fechas difieren.
En Estados Unidos, esta tradición se lleva a cabo como una costumbre establecida en iglesias, hogares y espacios públicos, de acuerdo con Outdoor Nativity Store, que coincide con el primer Domingo de Adviento, que este 2025 será el 30 de noviembre.
En lugares como México, inicialmente solo se montan las figuras de María y José, y la noche del 24 de diciembre se agrega al Niño Jesús. Finalmente, el 6 de enero se concluye tras añadir a los tres Reyes Magos.
El pesebre navideño es una representación de elementos importantes de la fe cristiana y también es valorado por su belleza como objeto artístico y como un recuerdo del patrimonio étnico y cultural.
Existen diferentes tipos de nacimientos navideños, algunos son más minimalistas y tradicionales, mientras que otros pueden estar hechos con detalles y diseños modernos, aunque todos tienen los mismos elementos, según Christmas in America.
Las figuras por las que debe estar compuesto un pesebre son:
Los nacimientos pueden colocarse en el interior o en el exterior, aunque existen figuras que podrían no ser resistentes a la intemperie. En general, se recomienda montarlos sobre una superficie estable, en un espacio especial dedicado al pesebre.
Cada una de las figuras tienen un posicionamiento específico, el pesebre debe estar en medio, María arrodillada junto a él y José a un lado de María.
Los pastores y los animales deben estar a un lado del nacimiento, mientras que los Reyes Magos aparecen al frente de ellos, y los ángeles sobre el pesebre, en el techo o de pie, muy cerca del Niño Dios.
Otros elementos que suelen agregarse a esta representación son las luces cálidas, en serie, o un solo foco que realce la escena, así como follaje que puede consistir en hoja perenne, acebo o flores de Pascua.
La Enciclopedia Católica determina que la fecha en la que se quita el pesebre navideño puede ser variable, según lo decida cada familia. Algunos de los días más comunes son:
Sin importar la fecha que se elija para retirar el pesebre navideño, la tradición judeocristiana indica que debe ser un momento de respeto y devoción, particularmente hacia las figuras que representan a la Sagrada Familia.

