Cada 1 de diciembre, el Día Mundial del Sida convoca a gobiernos, especialistas y comunidades a reforzar la respuesta frente al VIH, por lo que este 2025, la campaña global adopta el lema “Cero muertes por SIDA en 2030”, un llamado urgente ante el repunte de diagnósticos tardíos, el riesgo de retrocesos y los desafíos que enfrenta la región para garantizar acceso equitativo a pruebas, tratamiento y prevención.
México también afronta rezagos. Datos del Inegi muestran que en 2024 se registraron 5,149 muertes asociadas al VIH, el cuarto año consecutivo con incrementos. Ocho de cada diez fallecimientos corresponden a hombres, una tendencia constante en la epidemia.
Especialistas coinciden en que el principal reto es detectar antes y tratar antes: muchas personas llegan a los servicios de salud con enfermedad avanzada, lo que incrementa el riesgo de infecciones oportunistas como la tuberculosis o la histoplasmosis.
Desde la Secretaría de Salud, autoridades han reiterado la necesidad de cerrar brechas históricas.
Este año, el país puso en marcha la Red de Respuesta al VIH en México https://respuestavih.mx/, una plataforma pública desarrollada con sociedad civil y organismos internacionales que busca articular prevención, diagnóstico, tratamiento y monitoreo, además de combatir el estigma que aún retrasa la atención.
En América Latina y el Caribe, la OPS advierte que un tercio de las personas con VIH se diagnostica tarde, cuando el sistema inmunitario ya está severamente comprometido. En 2024, 2.8 millones de personas vivían con VIH en la región.
Las tendencias son contrastantes:
Aunque las muertes han disminuido, la región aún pierde 38,000 vidas cada año por causas relacionadas con el sida. La agencia subraya que el 14% de las personas con VIH en América Latina no conoce su diagnóstico, lo que perpetúa la transmisión y complica el tratamiento.
UNICEF, por su parte, alerta sobre los retrocesos en niñas, niños y adolescentes: solo 55% de los menores con VIH recibe tratamiento antirretroviral, muy por debajo de la cobertura en adultos.
En el país existen centros públicos donde se puede acceder a diagnóstico gratuito, acompañamiento y tratamiento integral. Entre ellos:
Referentes nacionales en diagnóstico, tratamiento, PrEP, PEP y acompañamiento comunitario. Atienden a personas de todo el país sin necesidad de seguridad social.
Ambas instituciones ofrecen pruebas rápidas, atención especializada y acceso gratuito a tratamiento antirretroviral para derechohabientes.
México ha reiterado su compromiso con las metas 95-95-95 y con la eliminación del VIH como amenaza de salud pública.
Sin embargo, para especialistas y organismos internacionales, esto solo será posible si se fortalecen las redes comunitarias, se garantiza financiamiento estable y se combate frontalmente el estigma que aún obliga a miles de personas a evitar los servicios de salud.
La advertencia de la ONU es que, sin inversión y sin aceleración en diagnóstico y prevención, el mundo podría retroceder décadas.


