La gerencia de los Lakers decidió que LeBron James no participe en el juego de este domingo ante los Pelícanos de Nueva Orleans. El motivo es por una molestia en su pie derecho, detectada tras su retorno reciente a la actividad.
El equipo angelino informó que la baja responde a una estrategia de manejo físico, consciente del desgaste y la edad avanzada del astro de la NBA.
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Este contratiempo se suma a un inicio de temporada complicado para James, que ya había sido baja al comienzo de la campaña por problemas de ciática. Se perdió los primeros 14 juegos, sumando luego una recuperación que lo llevó a volver a entrenar a mediados de noviembre.
Pese a su limitada participación en la temporada, James ha dejado destellos de su clase: en los cuatro partidos que ha disputado hasta ahora, promedia 16.5 puntos, 5.0 rebotes y 8.3 asistencias por partido, en aproximadamente 32.5 minutos por juego. Todos esos encuentros han resultado en triunfos para los Lakers.
Para un veterano como LeBron, cada juego cuenta como la conquista de un Everest y cada descanso se convierte en una decisión estratégica. Su ausencia obliga al equipo a apoyarse en figuras emergentes para mantener el ritmo, pero todos coinciden en que su retorno, cuando ocurra, será exclusivamente para pelear en serio por el título.


