Una resonancia magnética aplicada recientemente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mostró resultados “perfectamente normales” y confirmó que el mandatario, de 79 años, mantiene un estado de salud cardiovascular óptimo, informó este lunes la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
De acuerdo con la vocería presidencial, el estudio se realizó con carácter preventivo, como parte de las evaluaciones recomendadas para hombres de su edad, y no por la presencia de síntomas o complicaciones previas.
Trump reveló públicamente en octubre que se había sometido a una resonancia magnética como parte de un chequeo médico, aunque en ese momento no especificó qué área del cuerpo se le examinó.
La falta de precisión generó dudas sobre la transparencia de la Casa Blanca al divulgar información médica del mandatario.
El debate se intensificó después de que el gobernador de Minnesota, Tim Walz, cuestionara la capacidad mental del presidente y sugiriera que su salud se había debilitado. En respuesta, Trump aseguró que publicará los resultados completos del examen “si así lo solicitan”.
El mandatario insistió en que la resonancia no fue del cerebro.
TE PUEDE INTERESAR: Trump: La corrupción en Ucrania no ayuda; concluyen negociaciones en Florida
El estado de salud del presidente ha sido tema recurrente este año debido.
Fotografías donde se le observaron moretones en la mano, que la Casa Blanca atribuyó a apretones durante eventos públicos.
El diagnóstico revelado en junio de insuficiencia venosa crónica, una condición frecuente en adultos mayores.
La confirmación oficial de que, pese a ese padecimiento, Trump goza de “excelente salud general”.
El 27 de octubre, Trump ya había informado que se sometió a una resonancia magnética durante un examen “rutinario”, aunque nuevamente sin detallar la razón del estudio, afirmando únicamente que “había salido perfecta”.
Transparencia médica y presión política rumbo al cierre de 2025. El anuncio de este nuevo informe médico busca despejar dudas en un contexto donde la salud del mandatario ha sido utilizada como argumento político por figuras de oposición y analistas.
La Casa Blanca reiteró que no existe indicio alguno de deterioro físico o cognitivo y que cualquier información relevante será comunicada de manera oportuna.
asc


