Tras consolidarse en Latinoamérica, Lirmi impulsa en México una plataforma que centraliza el funcionamiento institucional. Su origen responde a desafíos comunes en las escuelas: información dispersa, áreas que funcionan por separado y estructuras con poca articulación.
Fundada en 2013, desde Chile, Emerson Marín e Isabel Loncomil, identificaron que la digitalización suele enfocarse en el aula y deja de lado la operación diaria. “No se trata solo de tecnología, sino de cultura organizacional. Nuestro propósito es ayudar a las escuelas a gobernar con claridad, propósito y datos reales”, afirmó Marín.
Además, compartió que Loncomil, con su visión pedagógica, aportó lo necesario para equilibrar el diseño: “Mientras yo pensaba en procesos, Isabel pensaba en personas”. Esa combinación contribuyó a que Lirmi se consolidara en más de 3,000 centros educativos de la región, validando el software que integra funciones clave sin depender de sistemas separados.
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La plataforma articula su propuesta en cinco ejes, que permiten a las escuelas todo desde un mismo entorno:
La intención es ofrecer una infraestructura única que sustituya la fragmentación habitual entre áreas. “Un colegio no es solo un espacio educativo. Es una organización con personas, flujos, cultura y métricas”, resume Marín.
De acuerdo con los resultados reportados por Lirmi, la estandarización de flujos y la disponibilidad de datos logra reducir hasta en 70% el tiempo destinado a tareas administrativas. Es decir, además de agilizar las actividades cotidianas, los directivos cuentan con información oportuna para planear, dar seguimiento y tomar decisiones con mayor claridad.
En suma, el enfoque pedagógico incorporado por Loncomil asegura que la digitalización acompañe el trabajo de las clases sin condicionarlo. Marín lo explicó así: “Ella fue la voz del aula dentro de Lirmi. Gracias a eso, la innovación nunca perdió el foco humano: facilitar el trabajo de los equipos para que enseñar vuelva a ser el centro”.
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Lirmi llega a México como un aliado estratégico para los colegios particulares. En un contexto marcado por el aumento de costos, competencia por la matrícula y modelos de gestión fragmentados, la plataforma se posiciona como una solución integral.
Instituciones en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara ya han adoptado el sistema a fin de concentrar admisión, seguimiento académico, comunicación interna y administración financiera en un mismo ecosistema.
Este software creció sin financiamiento externo. En ese sentido, avanzó mediante ajustes sucesivos basados en la retroalimentación de las escuelas. “Construimos con disciplina, rentabilidad y foco en la excelencia operativa”, dijo Marín.
Su enfoque permitió mantener un producto estable, evitando incorporar funcionalidades que no respondan a necesidades reales. “La excelencia no es un discurso, es un sistema”, añadió el cofundador.
Con equipo local, soporte en español y acompañamiento continuo, esta herramienta es un socio a largo plazo para los centros escolares que quieren destacar en un sector altamente competitivo.
Al tiempo que otros actores apuestan por fusiones o adquisiciones para expandir capacidades, Lirmi se mantiene fiel a su origen: una solución todo-en-uno, creada para escuelas, probada en miles de instituciones y en constante evolución.
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