El cineasta Carl Erik Rinsch irá a juicio en Manhattan, en Nueva York, como parte de una acusación de fraude contra Netflix por 11 millones de dólares. Es que la compañía firmó un contrato para que el director entregue una serie de ciencia ficción que nunca completó. En su lugar, utilizó el dinero para gastos personales, como la compra de cinco Rolls-Royce y una Ferrari.
Carl Erik Rinsch, de 48 años, enfrentará un juicio en Manhattan por un fraude millonario contra Netflix. La demanda se basa en un contrato firmado por la empresa de entretenimiento con el cineasta que exigía la entrega de una serie de ciencia ficción denominada White Horse.
Según detalló Business Insider, el nombre del proyecto está inspirado en el color del corcel que montó el primer jinete del Apocalipsis, según el Nuevo Testamento de la Biblia.
Los fiscales federales aseguran que los directores ejecutivos de la compañía le otorgaron en 2018 US$44 millones en efectivo. Esto sucedió luego de que presentara un tráiler y seis miniepisodios que ya había filmado.
Entre finales de 2019 y principios de 2020, Rinsch exigió aún más dinero a Streaming Company-1 para completar White Horse, de acuerdo con el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés). La empresa finalmente accedió a pagar otros US$11 millones y transfirió esos fondos a una compañía controlada por el director de cine.
Como acordaron las partes, los fondos serían utilizados en su totalidad para completar el proyecto. Sin embargo, la demanda alega que el cineasta los destinó a gastos personales. A pocos días de recibir el dinero, comenzó a transferirlo a través de diversas cuentas bancarias antes de enviarlo a una cuenta personal de corretaje.
El documento judicial del DOJ indica que el acusado presuntamente despilfarró el dinero en los siguientes gastos:
La acusación judicial indica que Rinsch aparentemente brindaba a Netflix actualizaciones falsas y optimistas mientras gastaba el dinero destinado al proyecto. “Por cierto, no te preocupes por el programa“, se lee en un correo electrónico enviado en 2020 a la entonces vicepresidenta de contenido original, Cindy Holland, y citado por Business Insider.
En el mensaje, el director también aseguró que su progreso en el proyecto era “impresionante”, “de otro nivel” y “revolucionario”. No obstante, nunca volvió a entregar avances de la serie.
El acusado enfrentará un proceso legal ante el juez de distrito estadounidense Jed Rakoff. Se espera que dure dos semanas e incluya el testimonio de varios exejecutivos de Netflix. Entre ellos, se encuentran:
El cineasta está acusado de fraude electrónico, lavado de dinero y participación en transacciones monetarias ilegales. Los delitos conllevan una pena máxima combinada de 90 años de prisión, aunque las sentencias potenciales son prescritas por el Congreso y no conforman una condena efectiva.


