El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contrató a un nuevo arquitecto para la construcción del nuevo salón de baile de la Casa Blanca, tras los desacuerdos surgidos con el diseñador original del proyecto.
Trump tuvo diferencias con James McCrery, un especialista en arquitectura clásica, entre otras cosas por los deseos del presidente de aumentar el tamaño del salón de baile.
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El nuevo salón del recinto estadunidense costará 300 millones de dólares. El mandatario republicano eligió ahora al arquitecto Shalom Baranes.
La empresa ya ha trabajado anteriormente en proyectos como la modernización del edificio del Tesoro de Estados Unidos, que se encuentra cerca de la Casa Blanca, y la renovación del Pentágono tras los atentados ocurridos del 11 de septiembre del año 2001.
Trump demolió el Ala Este de la Casa Blanca para dar paso a un salón de baile que tendrá capacidad para albergar a mil personas.
Sus planes despertaron la preocupación de que el nuevo edificio pueda eclipsar la propia mansión presidencial, uno de los monumentos más reconocibles del mundo.
El proyecto, que se financiará con fondos privados, a decir de Donald Trump, no ha sido sometido a ningún tipo de revisión pública.
Con información de AFP.
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