Estela tiene 25 años y en 2022 empezó una relación a distancia. Armando la contactó por redes sociales, asegurando que era de Monterrey y que tenían un amigo en común. Después de tiempo y largas pláticas, aceptó ser su novia, sin saber cómo acabaría la historia.
En los casi 18 meses que fueron pareja nunca se conocieron, porque él —decía — no podía viajar a la CDMX. En dos ocasiones, Armando le pidió prestados 5,000 pesos, con la promesa de pronto pago. Un día, de la nada, él desapareció, la cuenta ya no existía y nunca supo más de él.
A meses de distancia, Estela dice que hubo algunas red flag que pasó por alto. Entre ellas que nunca le dijo quién era el amigo en común, que nunca quiso conocerla y una "conducta rara, más amorosa”, antes de pedirle dinero.
Lo que ella vivió fue un fraude financiero que se conoce como catfishing. “Este fenómeno se da cuando una persona crea un perfil falso en redes sociales, es decir, roba datos y fotos de otras cuentas e interactúa en la red social, para hacerte creer que es un usuario más. Una vez que gana tu confianza te pide datos personales o dinero, que utilizará para robar tu identidad o cometer fraude”, explica la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
El término “usurpar identidad” se hizo popular tras un documental llamado "Catfish", emitido en 2010. Más adelante, MTV lanzó una serie de televisión llamada "Catfish", en 2012.
Este fraude se da, principalmente, a través de aplicaciones de citas como Tinder, Bumble y Facebook Parejas.
Los estafadores suelen seguir un proceso bien planificado y sistemático para ganarse la confianza de sus víctimas y aprovecharse de ellas. Desde la creación del perfil hasta lograr crear un vínculo lo suficientemente fuerte como para influir en las decisiones de la persona afectada, señala el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe). Así operan estos delincuentes:
Manipulación emocional: mediante la utilización de historias conmovedoras, como tragedias familiares o problemas de salud, el estafador busca la empatía y confianza de la víctima.
La Unidad de Policía Cibernética señaló que han detectado que, en algunos casos, invitan a las personas a invertir en criptomonedas para obtener ganancias importantes.
Ante este tipo de situaciones, La Condusef señala que lo fundamental es nunca enviar dinero ni regalos a un enamorado o enamorada que no hayas conocido personalmente. Procura no divulgar en redes sociales tu información financiera, datos personales, puesto o cargo en la empresa o institución donde laboras, salario o lugar de trabajo, no sabes quién está al otro lado de la pantalla.
Si conoces a alguien por redes sociales, asegúrate que sus publicaciones y fotos tengan años de antigüedad. Si son recientes, es muy probable que se trate de una cuenta falsa.
Por otro lado, presta atención si tus amistades o familiares te dicen que están preocupados por esa relación, ellos sólo buscan tu bienestar.
“Esto no quiere decir que esté prohibido conocer gente de otros estados o países, o iniciar una relación sentimental por redes sociales, muchas historias sí pueden tener un final feliz. Pero de ser tu caso, toma todas las precauciones que te hemos mencionado anteriormente y cuídate de las estafas amorosas en tiempos de las redes sociales”, señala la institución.
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