La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) emitió una advertencia sobre un “problema potencialmente de alto riesgo” vinculado al mal funcionamiento de ciertos sensores de glucosa de la empresa Abbott Diabetes Care.
La alerta, emitida este martes 2 de diciembre por la agencia de salud de Estados Unidos, recomienda a las personas que tengan estos dispositivos que “suspendan inmediatamente” su utilización.
Se trata de los sensores FreeStyle Libre3 y FreeStyle Libre3 Plus, que habrían arrojado informes equivocados de glucosa baja.
“Si no se detectan, las lecturas incorrectas de glucosa baja durante un período prolongado pueden llevar a decisiones de tratamiento erróneas para las personas con diabetes, como la ingesta excesiva de carbohidratos o la omisión o el retraso de las dosis de insulina”, destacó el sitio web de la empresa.
Además, la FDA y la empresa Abbott advirtieron que también “pueden suponer graves riesgos para la salud, incluyendo posibles lesiones o la muerte, u otras complicaciones menos graves”.
Hasta el 14 de noviembre, la empresa reportó estos incidentes potencialmente relacionados con el problema de sensores de glucosa:
Estos dispositivos están diseñados para monitorear de manera continua la glucosa en personas mayores de cuatro años con diabetes, con el objetivo de “detectar tendencias, rastrear patrones y ayudar en la detección de hiperglucemia e hipoglucemia”.
La compañía Abbott informó que se ha comunicado con distribuidores, profesionales de la salud y clientes afectados mediante cartas con instrucciones sobre cómo proceder ante el mal funcionamiento de los dispositivos.
Los usuarios pueden verificar si su sensor forma parte del retiro mediante el número de serie. Para ello, deberán revisar la etiqueta en la parte inferior del aplicador o en la caja del sensor.
En caso de que así sea, deben seguir la lista completa de pasos proporcionada por Abbott para solicitar un reemplazo y asegurar un monitoreo confiable.
En tanto, estos son los pasos a seguir para quienes lo utilicen a través de una aplicación, o bien desde el dispositivo de monitoreo de la empresa:
Los números de serie afectados fueron compartidos a través de un documento Excel que difundió la FDA en su advertencia.
De acuerdo a la agencia de salud, la alerta afecta a aproximadamente tres millones de sensores distribuidos en todo Estados Unidos.
La acción de la FDA busca prevenir más incidentes mientras se corrige el problema y se asegura que los dependientes de insulina administrada reciban información clara y rápida sobre el riesgo.


