Hombres armados asaltaron un albergue de trabajadores en Pretoria, la capital de Sudáfrica, el sábado y mataron al menos a once personas, entre ellas un niño de tres años, informó la policía. Se trata del último de una serie de tiroteos que han conmocionado a este país de 63 millones de habitantes lastrado por la delincuencia.
Diez murieron en el lugar de los hechos, en el municipio de Saulsville, a 18 kilómetros al oeste de Pretoria, mientras que otra persona falleció en el hospital. El incidente se produjo cuando tres hombres armados irrumpieron en el recinto alrededor de las 04:30 de la madrugada y dispararon indiscriminadamente contra un grupo de hombres que estaban bebiendo.
Un niño de 12 años y una joven de 16 figuran entre los fallecidos. Se desconocen los motivos del tiroteo y no se han practicado detenciones. Según datos policiales, entre abril y septiembre de este año una media de 63 personas fueron asesinadas cada día en el país.
Sudáfrica, el país más industrializado del continente, lucha contra una delincuencia y una corrupción muy arraigadas, alentadas por organizaciones criminales.


