Millones de trabajadores mexicanos recibirán —o ya recibieron— aguinaldo, cajas de ahorro, bonos o alguna gratificación típica de fin de año. Este ingreso representa un respiro para muchas familias en las fechas de celebraciones, pero también puede ser un arma de doble filo y abrir la puerta a deudas.
Navidad puede ser una fecha marcada por compras compulsivas y desorden financiero, a pesar de que la cuesta de enero de 2026 implica el incremento en precios por el aumento de impuestos.
En este contexto, especialistas invitan a replantear los hábitos de consumo en una temporada influenciada por las emociones y a priorizar un manejo estratégico del aguinaldo o de cualquier otra gratificación que se reciba.
El pago del aguinaldo 2025 puede desestabilizar las finanzas si se destina en su totalidad a celebraciones o compras de temporada, según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
Ambas instituciones sugieren acciones para evitar terminar el año con “números rojos”. Por ejemplo: La Condusef propone hablar de dinero en familia para establecer límites de gasto para cenas, intercambios o viajes.
La Profeco considera que un presupuesto detallado te ayudaría a diferenciar entre gastos inevitables y compras que pueden posponerse. Para lograrlo, considera una “tabla de planificación” para comparar gasto planeado con gasto real.
De este modo, podría definirse un límite de lo que se espera gastar y, al final, determinar si se alcanzó equilibrio o si se gastó más de lo disponible. En caso de mantenerse dentro del presupuesto, podría contemplarse destinar ese remanente al ahorro.
Con todo lo anterior en mente, la Profeco sugiere seis puntos que los trabajadores y familias deben tomar en cuenta para Navidad y la gestión de sus gratificaciones de fin de año:
La Condusef considera prudente dividir este ingreso extra para liquidar deudas, ahorrar o crear un fondo de emergencia ante un inicio de año con menor margen financiero y precios más altos.
En la recta final de 2025, los legisladores aprobaron cambios fiscales “radicales” que impactarán significativamente en el bolsillo de millones de consumidores.
Las modificaciones corresponden al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), incluido en la Miscelánea Fiscal 2026, que abarca productos presentes en la vida diaria de los mexicanos.


