Con la destitución de dos dirigentes por incurrir en actos de corrupción, la Sección 22 del SNTE-CNTE terminó este fin de semana el Octavo Pre-Pleno Democrático Ordinario, donde se revisó el desempeño de la dirigencia de la gremial y determinó aplicar sanciones por violentar los principios de la organización.
De acuerdo con informes de la gremial, se aplicó el Principio Rector número 20, equivalente a la destitución del cargo a Armando Flores Garrido, titular de la Secretaría de Jubilados y Pensionados ante el informe de la Comisión de Honor y Justicia que se integró previamente para investigar las denuncias presentadas en contra del dirigente.
Flores Garrido fue acusado de corrupción y nepotismo por apoderarse de las cooperaciones de las diferentes delegaciones, apropiarse del pago de la renta de la cafetería del llamado Edificio Histórico de la Sección 22 del SNTE y de incluir en la nómina de la gremial a su hijo como chofer, entre otras irregularidades.
De la misma manera, destituyó a Sandra Trejo García, auxiliar de la Secretaría de Trabajo y Conflictos de Educación Media Superior y Superior, también por corrupción al adjudicarse ascensos de manera directa a través de cuatro plazas.
Agregó que la reunión del Pleno permitió reedireccionar el actuar del Comité Ejecutivo de la Sección 22 del SNTE-CNTE y así cumplir las tareas encomendadas en el 2022, cuando fueron electos sus integrantes.
Mencionó que, a pesar de sus diferencias, la dirigencia sale fortalecida porque convino un plan de acción a corto, mediano y largo plazo, para seguir reclamando la abrogación de la reforma educativa y la Ley del ISSSTE 2007.
Al término de los trabajos, la dirigencia de la gremial y los delegados participantes en el Octavo Pre-Pleno Democrático Ordinario salieron en marcha del Hotel del Magisterio rumbo al zócalo.
jcp

