En las mesas mexicanas de fin de año siempre aparece un platillo que busca sorprender, reunir y dar identidad a la celebración. Para quienes desean una alternativa distinta al tradicional pavo o lomo, la pierna al horno a la cerveza se convierte en una opción contundente, aromática y profundamente festiva.
Su cocción lenta permite que la carne se impregne de notas maltosas, ligeramente caramelizadas, que recuerdan a las reuniones familiares y al calor de las posadas.
Además, esta preparación funciona perfecto tanto para cenas de fin de año como para posadas e incluso Navidad. La cerveza aporta complejidad sin restar simplicidad al proceso, mientras que la mezcla de hierbas, ajo y miel crea una costra dorada irresistible.
Es un platillo que luce mucho en la mesa, rinde para grupos grandes y deja ese aroma que anuncia que la temporada de celebraciones está oficialmente abierta.


