Los centros médicos rurales se enfrentan a nuevas dificultades con la nueva tarifa de US$100 mil en los procesamientos de visas H-1B anunciada por el presidente Donald Trump. Con la escasez significativa de personal en Estados Unidos, las clínicas tendrán problemáticas financieras para contratar profesionales.
De acuerdo con expertos laborales y abogados de inmigración, las nuevas tarifas afectarán en la contratación de nuevo personal en los centros médicos rurales y la atención oportuna de pacientes, según consignó The Washington Post.
Una investigación coordinada por el Hospital General de Massachusetts (Mass General Brigham) y el Centro Richard A. y Susan F. Smith para la Investigación de Resultados del Centro Médico Beth Israel Deaconess, dictaminó que el porcentaje de médicos con visas H-1B fue casi el doble en los condados rurales que en los urbanos.
“Nuestros hallazgos sugieren que las comunidades con mayor vulnerabilidad socioeconómica serán las más afectadas en términos de disponibilidad de personal sanitario y acceso a la atención por el reciente cambio en la política de solicitud de visas”, dijo el doctor Michael Liu, autor principal del estudio.
Las consecuencias ya se sienten en los sectores médicos que enfrentan una gran escasez de personal. Los hospitales Rough Riders, en Dakota del Norte, dependen de profesionales de la salud nacidos en el extranjero y operan con márgenes escasos o negativos, por lo que no pueden costear un costo de USD$100 mil por trabajador.
Uno de estos casos ocurre en el West River Health Services, un centro médico rural en Hettinger, una ciudad de 1000 residentes del estado. La clínica ha intentado contratar a un técnico de laboratorio, por lo que evalúa cuatro opciones, según consignó CBS News.
“Esto va a ser un gran problema para la atención médica rural”, sostuvo Kathrine Abelita, una técnica de laboratorio filipina de West River que contó con una visa H-1.
La Asociación Americana de Hospitales, dos organizaciones nacionales de salud rural y más de 50 sociedades médicas han presionado a la administración Trump para que exima a los trabajadores de la salud del pago de la tarifa.
En una carta enviada a fines de septiembre a Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, justifican su petición basándose en la escasez significativa de trabajadores de la salud actual y proyectada para 2037, que se estima una falta de 187 mil médicos a tiempo completo.
“Solicitamos una vez más que se aplique una exención de la nueva tarifa de solicitud a los titulares de visas H1-B que prestan servicios en hospitales y sistemas de salud del país. Esperamos colaborar con usted para apoyar a nuestro personal sanitario y a los hospitales en su atención, a los pacientes y a las comunidades", citó el documento.
Representantes de la NRHA y la Asociación Médica Estadounidense, que organizaron una carta de las sociedades médicas, afirmaron que no recibieron respuestas a sus solicitudes.


