El Reglamento de la Ley del Sector Eléctrico (LSE), que entró el vigor el pasado 3 de octubre tiene objetivo de establecer los lineamientos para la planeación vinculante del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), define las facultades en la materia de la Secretaría de Energía (SENER), de la Comisión Nacional de Energía (CNE) y del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), y asegura la prevalencia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la generación de al menos el 54% de la energía total a nivel nacional.
Dicho plan servirá de guía para decidir qué proyectos de generación, transmisión o almacenamiento se aprueban, priorizando los que respondan a las metas establecidas por el Estado.
Cabe señalar que con lo anterior se tiene el objetivo de reducir la dependencia de combustibles fósiles y fomentar el uso de energías renovables. Además, se contempla la modernización de centrales hidroeléctricas y la inversión en plantas de ciclo combinado.
En entrevista para El Economista, Lilia Alonzo, abogada experta en sector eléctrico de Áurea Partners y Valeria Amezcua, consultora experta en energía de Regenerative, coincidieron en que si bien el nuevo reglamento LSE, tiene ciertas limitantes, también hay un avance significativo en materia energética que está favoreciendo el uso de energías limpias, por ejemplo:
“Se hizo lo mejor que se podía con lo que se tenía, hay un incentivo a los particulares, resuelve también un problema muy grande que tenían los parques industriales”, dijo la experta de Regenerative.
Por su parte, Lilia Alonzo consideró que el principal cambio del nuevo marco legal es la introducción del concepto de planeación vinculante. Explica que de esta manera el Estado define la estrategia para asegurar su prevalencia en el SEN a través de la planeación vinculante, con la que la SENER establecerá la política energética nacional.
“Su carácter vinculante radica en que sus disposiciones son obligatorias y deben ser consideradas por la SENER y la CNE al otorgar asignaciones, contratos, permisos o autorizaciones en el sector”.
“De 2025 a 2030 se prevé una instalación de 28 GW de capacidad de generación eléctrica, 17 GW los aporta el estado y 11 GW los particulares, Entonces, por un lado, los particulares que tenían sus centrales eléctricas con contratos de interconexión y que estuvieron trabados todo el sexenio pasado, se van a desahogar. Además, se planea que más o menos el 70% de la capacidad adicional para 2030 va a ser de generación renovable”.
La abogada indica que las energías renovables también se impulsan, ya que está proyectado que se les dará un incentivo a los que mayoritariamente lo hagan en renovables. Asimismo, consideró que si una industria o país dependen mayoritariamente de renovables, quiere decir que es más autosuficiente y tiene más soberanía energética.
Finalmente, las expertas enfatizaron en la importancia de la modernización de la red eléctrica mexicana para que realmente se vea un crecimiento en el uso de las energías limpias.
“En la COP30 México se comprometió a nuevas metas de energías limpias, alcanzar 38.5% para 2030 y 43.3% para 2035. El año pasado acabamos en 24% es decir, volvimos a bajar a lo que teníamos en 2019, tenemos un reto enorme”, indicó Amezcua.
“Se necesita que las líneas de transmisión estén bien, porque si tienes líneas de transmisión que ya no te permiten acceder a más capacidad, entonces el privado es el que tiene que hacer la obra y es carísimo, lo que puede hacer que el proyecto se vuelva inviable”, concluyó Alonzo.

