Durante casi 30 treinta años, la política municipal de Miami estuvo marcada por una continuidad inalterable: una sucesión de dirigentes de origen hispano que definió el rumbo de esta ciudad del sur de Florida y que consolidó la importancia de la comunidad cubano-estadounidense. Ese patrón, que pareció inamovible durante décadas, llegó a su fin con la victoria electoral de Eileen Higgins.
El triunfo de Eileen Higgins en la segunda vuelta de las elecciones en Miami significó el final de un ciclo político que comenzó en la década de 1990 y que mantuvo a la comunidad latina en el centro del poder municipal.
Durante casi 30 años, la población de Miami había elegido de manera consistente a alcaldes con raíces hispanas, más precisamente con orígenes cubanos, lo que evidencia el peso de la comunidad migrante en esta metrópoli.
Los registros muestran que, desde mediados de los 90, el gobierno local estuvo controlado exclusivamente a dirigentes de origen cubanoamericano. La racha comenzó luego del cierre de la gestión de Stephen P. Clark, quien permaneció en funciones hasta su fallecimiento, el 4 de junio de 1996, y se convirtió en el último alcalde no latino hasta la reciente victoria de Higgins.
A partir de entonces, estos fueron los políticos cubano-estadounidenses que lideraron la administración de Miami:
Todos ellos nacieron en Cuba y luego emigraron a Estados Unidos, con excepción de Francis Suárez, que tiene raíces cubanas por parte de su padre, Xavier Suárez.
La jornada electoral que consagró a Higgins tuvo una carga histórica inédita para Miami. De acuerdo con Politico, fue la primera vez desde 1996 que la ciudad eligió a una alcaldesa no latina, un hecho que rompió una secuencia de casi treinta años.
Sin embargo, ese no fue la única marca que llegó a su fin. Es que Higgins se convirtió en la primera mujer en llegar al cargo, así como también en la primera candidata demócrata en ocupar la jefatura municipal en 28 años.
Durante su discurso de victoria, pronunciado en el Miami Woman’s Club, Higgins expresó: “Miami eligió una nueva dirección. Ustedes escogieron competencia sobre caos, resultados sobre excusas y un gobierno que finalmente funciona para ustedes”.
Miami no vivía una segunda vueltas en sus elecciones locales desde 2001. Es marca llegó a su fin este 2025, con el balotaje entre Higgins y el republicano Emilio González, que recibió el apoyo de Donald Trump.
El proceso electoral estuvo atravesado por una controversia previa, cuando las autoridades locales intentaron posponer la votación hasta 2026. El cambio habría extendido los mandatos en curso, pero González acudió a la Justicia para frenar la medida y ganó el litigio, lo que permitió llevar adelante los comicios este 2025, según indicó Politico.


