El otoño trae consigo un cambio en las tendencias de decoración. Después de años dominados por el minimalismo orgánico y los espacios neutros, la estética cottagecore se impone como la gran protagonista de la temporada otoño-invierno 2026.
Inspirada en las casas de campo inglesas, esta corriente apuesta por ambientes cálidos, ricos en texturas y con una fuerte carga emocional.
El cottagecore nació como una reivindicación de la vida rural y hoy se traduce en interiores acogedores que combinan tradición y modernidad.
Frente a los espacios monocromáticos y las líneas limpias del minimalismo, esta tendencia propone una vuelta al clasicismo con una paleta más saturada y elementos que cuentan historias.
Para lograr este estilo, los expertos recomiendan incorporar:
El objetivo es crear espacios cálidos y personales, donde cada rincón cuente una historia. El maximalismo controlado, con raíces anglosajonas, se convierte en la base de esta tendencia.
La paleta cottagecore se aleja de los tonos neutros y apuesta por colores saturados, estampados florales y mezclas atrevidas. La madera natural, el mimbre y los textiles con textura son esenciales para dar profundidad y calidez.
Según interioristas, estamos en plena transición: dejamos atrás la era del minimalismo orgánico para abrazar ambientes más ricos y personales. El cottagecore modernizado no solo aporta calidez, sino que también permite jugar con piezas antiguas y materiales nobles, creando espacios únicos.


