Como jefe y líder, dar un discurso para el fin de año se vuelve una herramienta de liderazgo para fortalecer la cultura organizacional, especialmente en estas fechas de carga emocional.
Sin embargo, hablar en público puede ser difícil y en este sentido, el 75% de las personas sienten miedo cuando lo hacen, de acuerdo con la Universidad de California.
En esta misma línea, uno de los temores es equivocarse y por eso es importante redactar las ideas más importantes y practicar.
En el caso de los discursos de fin de año, es importante cuidar cada palabra, ya que puede malinterpretarse o no tener la suficiente fuerza emocional para impactar.
“El mensaje no es un inocente “¡Felicidades!” y tiene muchas implicancias más. Es así como quizás se convierta en un desafío para quien se encargue de decir unas palabras, porque, por más sencilla que parezca la situación, tiene trascendencia ", menciona a través de LinkedIn Daniel Colombo, coach ejecutivo.
Si se acerca la última reunión del año, es importante que los jefes agradezcan de una forma auténtica por medio del discurso. Por ende, estas son algunos errores a evitar:
Asimismo, los jefes pueden ver esta oportunidad para hacer una recapitulación de las metas que se lograron en el año y buscar que transmita inspiración para iniciar bien el año.
Daniel Colombo explica que el discurso depende del tipo de organización, el estilo de liderazgo y la relación laboral con el personal. Por ello, se recomienda adaptarlo para no perder la esencia.
Mientras tanto, te presentamos una guía para estructurar el discurso:
Asimismo, en caso de querer agradecer a alguien en específico, asegúrate de mencionar a más personas, para que nadie quede fuera.
4. Finaliza con una frase: El final del discurso no debe extenderse y ser lo más claro posible. Termina el discurso con una frase corta que transmita inspiración.
Por último, propone un brindis, invita a todos a levantar sus copas y menciona algún deseo o meta, por ejemplo, por más años de prosperidad, salud, entre otros.


