El ritual de los 21 deseos tiene un origen ancestral, se asocia con la recepción del espíritu de Navidad, que además de ser un ejercicio de introspección, también sirve para proyectar los deseos que se quieren cumplir en el año venidero. El paso a paso es sencillo, aunque requiere de diferentes elementos relacionados con la espiritualidad.
El ritual de los 21 deseos debe realizarse el 21 de diciembre, fecha en la que llega el espíritu de la Navidad y en la que se registra el solsticio de invierno en el hemisferio norte de la Tierra, de acuerdo con Telemundo.
La mejor hora para practicarlo es entre las 22 hs y las 00 hs, ya que se cree que es un momento mágico en el que las energías permiten que se le concedan deseos a las personas de buen corazón, de acuerdo con lo que dicta la tradición celta.
Los elementos necesarios para llevar a cabo este ritual navideño son:
Una vez listos todos los elementos, el paso a paso del ritual de los 21 deseos, que permitirá que la magia del solsticio de invierno y del espíritu de Navidad llegue a los hogares, es:
El solsticio de invierno es concebido por diferentes creencias espirituales como el momento ideal para hacer rituales de renovación, según TV Azteca, algunos de ellos son:
Puede realizarse con la limpieza profunda del hogar, lo que representa dejar atrás todas las vibras negativas e iniciar el nuevo ciclo con apertura para lo nuevo y lo positivo.
Este ritual tiene como objetivo visualizar la llama de la vela y reflexionar sobre los deseos a futuro y las metas que se quieren cumplir durante los próximos meses.
También consiste en un momento de reflexión, y tiene el propósito de liberar las emociones estancadas para renovar la energía interna. Esto con el objetivo de crear un ambiente que permita la llegada de cosas nuevas.
Para llevarlo a cabo debe encenderse una vela y escribir en una hoja de papel todo lo que se quiere soltar, como miedos, preocupaciones, personas o situaciones.
Después, el papel deberá quemarse dentro de un recipiente resistente al fuego, la vela deberá consumirse por completo y la persona tendrá que repetir decretos que simbolicen que deja ir su pasado.

