Un reciente estudio analizó 1318 ciudades de todo Estados Unidos con poblaciones de entre 25.000 y 100 mil habitantes y determinó cuáles ofrecen mejores condiciones de vida en 2025.
El relevamiento comparó las localidades de Estados Unidos, a partir de datos oficiales y privados.
De ese universo, se identificaron 12 localidades que quedaron en el percentil más alto del ranking general, destacadas en bienestar y educación, así como en economía y seguridad.
El informe, realizado por WalletHub, evaluó la asequibilidad a partir de indicadores como: costos promedio de vivienda, tasa de propietarios, ingresos familiares y costo de vida general.
La salud económica se midió con tasas de crecimiento poblacional, ingresos y empleo, además de desempleo, niveles de endeudamiento, quiebras y puntajes crediticios.
En educación y salud, el estudio consideró tasas de graduación, cobertura médica, obesidad, inactividad física y la calidad del sistema escolar, basada en investigaciones previas de la misma consultora.
Finalmente, la calidad de vida y la seguridad incluyeron tiempos de traslado, horas de trabajo, oferta de restaurantes y atracciones por habitante, además de delitos violentos y contra la propiedad, accidentes viales y muertes por drogas.
Entre las mejor posicionadas aparece Lancaster, Pensilvania, que obtuvo el puntaje más alto en calidad de vida dentro del grupo y se ubicó entre las diez mejores a nivel nacional en ese rubro.
En el área educativa y sanitaria, Lexington, Massachusetts, lideró todo el ranking nacional, mientras que Arlington, Massachusetts, pese a figurar entre las más caras, se destacó como la segunda mejor en educación y salud.
También sobresalen Saratoga Springs, Nueva York, con la segunda mejor calidad de vida del conjunto, y Leesburg, Virginia, que se ubicó entre las tres ciudades con mejores indicadores educativos y sanitarios.
Estas localidades aparecen como opciones fuertes para quienes priorizan servicios públicos y bienestar general, aun con costos más elevados en algunos casos.
El análisis revela fuertes contrastes entre las ciudades mejor posicionadas.
Según una encuesta realizada por Ipsos, el 47% de los estadounidenses dijo que preferiría vivir en las afueras, contra el 24% que se inclina por áreas urbanas y del 23% que prefiere comunidades rurales.
En ese escenario, las ciudades pequeñas surgen como una opción atractiva para quienes valoran mayor autonomía, vínculos más cercanos y trayectos cotidianos más breves. No obstante, este tipo de localidades también implica ciertas concesiones, como una oferta gastronómica más limitada o comercios con horarios reducidos.

