Estados Unidos atravesó este 2025 episodios climáticos extremos que rompieron marcas históricas de temperatura, precipitaciones, impacto económico y riesgos para la población. Se presentaron olas de calor sin precedentes, inundaciones repentinas mortales, incendios devastadores y una temporada de huracanes inusual sin impactos directos.
Durante enero de 2025, el sur de California vivió una de las temporadas de incendios más devastadoras jamás registradas. Los fuegos de Palisades y Eaton, impulsados por vientos Santa Ana con intensidad comparable a la de un huracán, arrasaron amplias zonas de Los Ángeles y sus alrededores, lo que afectó comunidades enteras como Altadena y Pacific Palisades.
De acuerdo con los registros citados por EcoFlow, el impacto humano y territorial fue inédito:
Este episodio se convirtió en el evento de incendios forestales más costoso jamás registrado en Estados Unidos.
Entre el 4 y el 7 de julio, el feriado por el Día de la Independencia terminó en tragedia en Texas Hill Country. Un sistema meteorológico poco habitual, conocido como vórtice convectivo de mesoescala, descargó más de 20 pulgadas (50,8 centímetros) de lluvia en menos de seis horas, lo que provocó inundaciones repentinas extremadamente violentas en una región poco acostumbrada a este tipo de eventos.
El fenómeno tomó por sorpresa a autoridades y residentes. Según la información recopilada por EcoFlow, el río Guadalupe protagonizó un ascenso récord.
El saldo humano fue devastador: al menos 135 personas murieron, entre ellas 27 campistas y consejeros del campamento Mystic, en su mayoría niñas.
Este episodio quedó registrado como la inundación repentina en zonas interiores más letal en casi 50 años y estableció un récord de velocidad de ascenso del agua en este tipo de eventos en Estados Unidos.
Junio de 2025 fue escenario de dos domos de calor consecutivos que afectaron a gran parte del noreste y el medio oeste. Aunque estos fenómenos se volvieron más frecuentes en los últimos años, los de este año se destacaron por romper récords absolutos de temperatura y humedad en varios estados.
Siete estados superaron sus máximas históricas para el mes de junio.
Además, se establecieron récords de duración del calor. En Burlington, Vermont, hubo nueve días consecutivos por encima de 90°F (32,2°C), mientras que en Caribou, Maine, se registraron cinco jornadas seguidas con temperaturas superiores a ese umbral, algo inédito para esa latitud.
Mientras algunas regiones se sofocaban, otras vivieron un invierno inesperado. El 21 de enero, una tormenta de nieve histórica cubrió la costa norte del Golfo de México. Según informó Newsweek con datos del Servicio Meteorológico Nacional, se quebraron récords que llevaban casi 130 años vigentes.
El frío también dejó huella: en Mobile descendió hasta 6°F (-14,4°C), mientras que Pensacola alcanzó los 13°F (-10,6°C), valores extremadamente bajos para la región.
Este 2025 fue el primer año desde 2015 sin impactos directos de huracanes en el territorio continental de Estados Unidos. A pesar de la formación de 21 tormentas con nombre y 11 huracanes en el Atlántico, ninguno tocó tierra.
EcoFlow destacó que la temporada produjo tres huracanes de categoría 5, entre ellos Melissa, que alcanzó vientos sostenidos de 185 millas por hora (298 km/h) sin llegar a impactar la costa estadounidense.


