El 25 de diciembre, millones de personas abrieron sus regalos de Navidad bajo el árbol de pino. Aunque en la mayoría de los casos todo sale bien, a veces toca devolver un producto por fallas o porque no era lo esperado. Y si no se conocen algunas claves, ese trámite puede terminar con costos extra.
El importe extra en las devoluciones está cada vez más presente en las tiendas estadounidenses. De acuerdo con la Federación Nacional de Minoristas (NRF, por sus siglas en inglés), se estima que el 72% de las tiendas aplica cargos por devoluciones, comparado con el 66% del año pasado.
Bajo esta premisa, la organización estimó que las tiendas minoristas pronosticaban la devolución del 17% de sus ventas. Para gestionarlo, pensaban priorizar la atención a socios lógicos externos, contratar personal temporal o ampliar los plazos de devolución.
“Las políticas de devolución y su proceso en general se han convertido en un punto de contacto estratégico para los minoristas, influyendo en la forma de comprar de los consumidores más jóvenes desde el principio”, afirmó David Sobie, cofundador y director ejecutivo de Happy Returns.
Las razones principales detrás de los cargos parten de los aumentos en los costos de procesamiento (40%), el incremento en los gastos de envío de las transportistas (40%) y la incertidumbre económica o posibles aranceles (33%).
Según Telemundo, entre las tiendas que cobran una tarifa de devolución se encuentran:
Hay múltiples alternativas para evitar gastos extras al regresar los regalos. De acuerdo con Telemundo, se debe revisar el recibo para saber cuánto tiempo se tiene para regresar ese artículo. Además, se recomienda:
Otro “truco” ideal para este tipo de casos es devolver los productos de manera presencial en la tienda donde se compró o, en todo caso, en puntos autorizados.
La temporada navideña puede tener un efecto negativo en un sector de la sociedad estadounidense por las exigencias económicas que conllevan.
Según estipuló una encuesta realizada por el sistema bancario Currenty y Talker Research, el 54% teme la llegada de las Fiestas por los gastos que implica.
En ese sentido, siete de cada diez estadounidenses sostienen que la temporada es de las más estresantes del año a nivel financiero y que, por ello, el 58% de los encuestados no sienten felicidad por la llegada de la Navidad.
Para sobrellevar las Fiestas, más de la mitad de los estadounidenses que formaron parte de la encuesta hicieron “sacrificios” o redujeron gastos, mientras que el 76% hizo cambios en su forma de celebrar para ahorrar dinero.
“Las fiestas son una época cara para todos, con gastos que se acumulan entre regalos, comida, viajes y decoración, pero para los estadounidenses que viven al día, la presión es aún mayor”, dijo Erin Bruehl, vicepresidenta de comunicaciones de Current.


