El cierre de 2025 y el inicio de 2026 en California estarán marcados por un cambio progresivo en el patrón meteorológico. Tras varios días dominados por tiempo seco, mañanas frías y presencia de niebla en algunas regiones, los pronósticos oficiales comenzaron a señalar el retorno de las lluvias justo en el período de celebraciones.
En el norte de California y el Valle Central, la semana comenzó con condiciones secas que se mantendrán hasta mediados de semana. De acuerdo con el informe de la oficina del Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) en Sacramento, el martes 30 de diciembre y el miércoles 31 transcurrirán sin precipitaciones generalizadas, aunque con un combo de bajas temperaturas nocturnas, heladas matinales y bancos de niebla persistentes.
El escenario comenzará a modificarse con la llegada del Año Nuevo. Según el análisis del NWS Sacramento, un nuevo sistema ingresará a la región durante el miércoles por la tarde y la noche, lo que marcará el inicio de un período más inestable que se extenderá durante el fin de semana.
Para el jueves 1° de enero, se activó la posibilidad de lluvias y nevadas en zonas elevadas, aunque con un grado de incertidumbre todavía significativo en cuanto a acumulaciones exactas.
Los meteorólogos de Sacramento advirtieron que el patrón general apunta a un comienzo húmedo para 2026, con la posibilidad de emitir una vigilancia de tormenta invernal si las condiciones se consolidan.
En el centro del estado, lo que incluye el Área de la Bahía de San Francisco y la Costa Central, el cambio de tiempo será más evidente y más temprano. El informe del NWS San Francisco indicó que el aire frío y seco de días previos dará paso a un sistema más húmedo que avanzará desde el sur.
Durante la mañana del martes, las temperaturas descenderán nuevamente en zonas interiores y valles, con registros en torno a los 30°F (−1°C) a 39°F (4°C), lo que motivó advertencias por frío y niebla densa en sectores del norte y este de la Bahía. Sin embargo, a lo largo del día, el panorama comenzará a transformarse con el aumento de nubosidad alta, señal clara de un cambio de patrón.
El NWS explicó que un sistema de baja presión aislado, poco común para esta época del año, empezará a canalizar aire más cálido y húmedo desde latitudes bajas. Este proceso evitará nuevas alertas por frío extremo durante la noche del martes y preparará el terreno para el regreso de las lluvias.
De acuerdo con el pronóstico de largo plazo:
Los especialistas remarcaron que este evento será seguido por otro sistema frontal más clásico, previsto para el final de la semana, con potencial de lluvias más intensas y vientos más fuertes.
Además, se sumará un factor adicional en la franja costera: la expectativa de inundaciones menores por mareas altas, conocidas como King Tides, entre el miércoles y el domingo.
En el sur de California, el impacto del cambio meteorológico será aún más contundente. La oficina del NWS en Los Ángeles/Oxnard señaló que el martes 30 de diciembre estará bajo la influencia de vientos Santa Ana moderados, con ráfagas de nivel de advertencia en zonas propensas y temperaturas elevadas para la época en áreas costeras y valles.
A pesar de ese comienzo relativamente cálido y ventoso, el avance de una tormenta desde el sur alterará rápidamente las condiciones. Para la madrugada del miércoles 31, aparece una probabilidad creciente de precipitaciones, que aumentará de manera significativa a lo largo del día.
En la Costa Central, las chances de lluvia alcanzarán cerca del 70%, mientras que al sur de Point Conception oscilarán entre el 30% y el 40% durante la mañana, para luego extenderse a toda la región por la tarde.
El período más activo se concentrará entre la noche del miércoles y el jueves 1° de enero. Según el detalle del NWS:
El pronóstico incluyó además la posibilidad de tormentas eléctricas aisladas, con una probabilidad cercana al 10%, y vientos asociados a la tormenta con ráfagas de hasta 40 millas por hora (64 km/h).