El inicio de 2026 trae novedades para los más de 7 millones de jubilados y pensionados que cobran sus haberes a través de ANSES. Como cada mes desde la implementación de la nueva fórmula de movilidad previsional, las prestaciones se ajustarán según la inflación registrada por el INDEC en noviembre de 2024.
Este mecanismo de actualización automática, que reemplazó al sistema de aumentos trimestrales por decreto, busca que los haberes no pierdan poder adquisitivo frente al avance de los precios. Sin embargo, el porcentaje de aumento de enero será uno de los más bajos del último año, reflejando la desaceleración inflacionaria que viene experimentando la economía argentina.
Según los datos preliminares del INDEC, la inflación de noviembre se ubicó en torno al 2,4%, lo que determina que las jubilaciones y pensiones se incrementarán en ese mismo porcentaje a partir de enero.
Este ajuste se aplicará sobre los montos de diciembre, que ya habían recibido el aumento del 2,34% correspondiente a octubre. La tendencia a la baja en los porcentajes mensuales de incremento refleja la política monetaria y fiscal restrictiva del gobierno de Javier Milei, que logró contener la aceleración de precios que caracterizó gran parte de 2023 y principios de 2024.
La jubilación mínima es el piso de todas las prestaciones previsionales y el valor de referencia para calcular el resto de los haberes. Con el aumento del 2,4%, los montos quedarían establecidos de la siguiente manera:
Desde marzo de 2024, el gobierno nacional otorga un bono compensatorio mensual para los jubilados que cobran el haber mínimo. Este bono busca complementar los ingresos de los sectores más vulnerables del sistema previsional.
Es importante destacar que el bono no es parte del haber jubilatorio propiamente dicho, por lo que no se incluye en el cálculo del aguinaldo ni genera aumentos proporcionales. Esto significa que el ingreso real de los jubilados con haber mínimo crece más lento que lo que sugiere el total mensual.
Las jubilaciones máximas también se actualizarán con el mismo porcentaje del 2,4%, aunque estos beneficiarios no acceden al bono complementario.
Este es el monto más alto que puede cobrar un jubilado dentro del sistema de ANSES, independientemente de cuánto haya aportado durante su vida laboral. El tope máximo representa aproximadamente 7,14 veces el haber mínimo.
Las pensiones por fallecimiento también se ajustan mensualmente con la misma fórmula de movilidad. Estos son los montos estimados para enero:
Vale recordar que el acceso al bono de $70.000 también aplica para estas prestaciones siempre que no superen cierto umbral de ingresos y cumplan con los requisitos establecidos por ANSES.
Si bien ANSES aún no publicó oficialmente el cronograma completo de enero 2026, tradicionalmente los pagos se realizan durante los primeros 10 días hábiles del mes según la terminación del número de DNI.
El orden de pago suele ser el siguiente:
Primera semana:
Segunda semana:
El cronograma oficial se publicará en www.anses.gob.ar durante los últimos días de diciembre.
Las asignaciones familiares para trabajadores activos también se ajustan con la misma fórmula de movilidad. Esto incluye:
Estos montos se calculan según el ingreso del grupo familiar y se dividen en tres rangos o tramos. Con el aumento del 2,4%, los topes de cada tramo también se actualizan, lo que puede hacer que algunas familias cambien de categoría.
La AUH también recibirá el ajuste del 2,4% en enero, aunque con una particularidad: del monto total, ANSES paga mensualmente el 80% y retiene el 20% restante hasta que la familia presente la Libreta AUH con las certificaciones de salud y educación al día.
Desde marzo de 2024, las jubilaciones y pensiones se actualizan mensualmente según una fórmula que contempla:
Sin embargo, durante 2024 el componente salarial tuvo poco impacto porque los sueldos no crecieron significativamente por encima de la inflación. En la práctica, los aumentos terminaron siendo casi equivalentes al 100% de la inflación mensual con dos meses de rezago.
El sistema anterior, que otorgaba aumentos trimestrales por decreto, generaba una pérdida considerable de poder adquisitivo durante los meses sin ajuste, especialmente en contextos de inflación alta. La nueva fórmula busca evitar ese problema con actualizaciones más frecuentes.


