La limpieza del baño debe realizarse metódicamente cada día. Allí se alojan bacterias y microorganismos que pueden afectar directamente a la salud si no se preserva una correcta higiene. En particular en rincones donde no se le suele prestar atención, como la rejilla de ventilación que conecta con las cañerías de desagüe. Por ello la utilización de los materiales correctos son esenciales para eliminar las impurezas, como el vinagre blanco, que sirve como un reemplazo perfecto de los artículos industriales. Enterate cómo funciona y cada cuánto tenés que aplicarlo.
Tanto las rejillas de ventilación del baño, como las de la cocina, acumulan suciedad diaria que en muchos casos pasa inadvertida para el ojo humano. La costumbre siempre repara en limpiar los sitios comunes, pero allí es un sector donde la mugre puede volverse un problema.
Grasa, tierra, pelusas, insectos muertos, sarro y humedad, son algunas de las cosas desagradables que se esconden en las rejillas, por eso los expertos sugieren que un chorro de vinagre blanco puede ser la solución.
El vinagre blanco es uno de los elementos de limpieza más potentes que existe. Al tratarse de un producto que no es perjudicial para la salud y no contamina el ambiente, es más que recomendado para este tipo de situaciones y su secreto reside en la fórmula que lo compone.
El compuesto estrella del vinagre blanco es el ácido acético, que tiene propiedades antibacterianas y antifúngicos, lo que resulta tan eficaz para reducir algunos microorganismos como la Salmonella o el E. coli. Incluso, actúa como un neutralizador de los olores, por lo que evita que en las cañerías se desarrolle y permanezca un aroma desagradable, según remarcó un artículo de la BBC.
Esto se debe al pH tan bajo que posee, de 2,2. Es un nivel casi 10 veces menor que una bebida común, que tiene 3 o superior a esa cifra. Al rociar o volcar vinagre blanco sobre una superficie de inmediato inicia un proceso de descomposición de los minerales y hongos que se impregnan en las cañerías.
Acerca de las bacterias, si bien muchas de ellas sobreviven a los ácidos, el acético les impide reproducirse y reubicarse, por lo que las debilita y pierden poder de acción.
Vinagre blanco para limpiar todo el bañoOtra contribución del vinagre a la higiene del hogar es su capacidad para eliminar los malos olores. Al escurrir un chorro de este líquido por las rejillas del baño o la cocina, el ácido actúa y suprime los aromas a podredumbre o basura acumulada.
Sin embargo, al tener una fuerte presencia por su sabor acre, que muchas personas detestan, se sugiere añadir a continuación tres cucharadas de jugo de limón. Además de cumplir con la limpieza y eliminación de hongos, ofrece un ambiente fresco y libre de hedor.
Este método de limpieza es económico y sencillo. Incluso evita que estés expuesto a químicos nocivos como los que conforman los artículos industriales. Para aplicarlo, debés volcar un chorro de este líquido sobre la rejilla y esperar cinco minutos.
Luego, cepillá la superficie y verté agua caliente para que en el interior se desprendan todos los residuos. Aguardá cinco minutos más y colocá el jugo de limón para aportar un aroma fresco. Repetí esto una vez por semana y notarás los resultados enseguida.


