Consumir sandía en el desayuno puede contribuir a reducir procesos inflamatorios, mejorar la hidratación tras el ayuno nocturno y aportar nutrientes esenciales. Expertos señalan que esta fruta combina bajo aporte calórico, fácil digestión y compuestos bioactivos asociados con beneficios metabólicos y cardiovasculares.
Después de varias horas sin ingerir líquidos, el cuerpo necesita reponer agua y minerales para reactivar funciones básicas. La sandía, al contener más de 90% de agua, favorece la hidratación matutina y apoya el funcionamiento de órganos como los riñones y el sistema digestivo.
De acuerdo con dietistas, una hidratación adecuada durante la mañana se asocia con mejor concentración, energía sostenida y digestión eficiente a lo largo del día.
Uno de los principales compuestos de la sandía es el licopeno, un antioxidante natural responsable de su color rojo. Christina Meyer-Jax, dietista registrada y exprofesora de la Universidad de Ciencias de la Salud Northwestern, explicó que el licopeno ayuda a proteger las células del daño oxidativo y se lo relaciona con menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer.
Además, la sandía contiene citrulina, un aminoácido que favorece la circulación sanguínea y puede contribuir a reducir la inflamación muscular, especialmente en personas físicamente activas.
Según datos nutricionales, una taza de sandía aporta alrededor de 46 calorías, junto con vitamina C, vitamina A, vitamina B6 y potasio. La dietista, portavoz de la Academia de Nutrición y Dietética, señaló que estos nutrientes apoyan el sistema inmunológico, la salud de la piel, la función nerviosa y la regulación de la presión arterial.
Aunque es una fruta baja en calorías, expertos recomiendan moderar las porciones. Derocha sugiere consumir una taza por porción, ya que la sandía es rica en FODMAP, un tipo de carbohidratos que puede causar hinchazón o malestar digestivo en algunas personas si se ingiere en exceso.
Personas con diabetes también deben vigilar su consumo, ya que, aunque contiene azúcares naturales, un exceso podría generar fluctuaciones en los niveles de glucosa en sangre.
Especialistas coinciden en que la sandía es una opción adecuada para desayunos ligeros o combinados con otros alimentos, ya que:
Además, puede combinarse con yogur natural u otras frutas, lo que amplía su perfil nutricional sin generar sensación de pesadez.
Por Camila Paola Sánchez Fajardo


