El invierno boreal ya está en marcha en Estados Unidos, pero en Texas el frío intenso aún no llegó. Para enero de 2026, el pronóstico que anticipa que, bajo la influencia del fenómeno de La Niña, se espera un mes marcado por temperaturas superiores a lo habitual y lluvias escasas, sin previsiones de irrupciones de aire polar.
El arranque de la temporada invernal dejó señales claras de un patrón atípico, aunque tuvo algunos momentos de temperaturas frías. Durante diciembre, varias ciudades del sur y del centro de Texas registraron valores térmicos que se ubicaron muy por encima de los promedios históricos.
En el caso de San Antonio, los registros oficiales mostraron máximas medias cercanas a 69°F (21°C) y mínimas alrededor de 49°F (9°C), lo que derivó en una temperatura promedio mensual cercana a 59°F (15°C).
Ese comportamiento colocó a diciembre entre los más cálidos jamás observados en la ciudad, una antesala que refuerza la expectativa de un enero igualmente templado, según indicó San Antonio Express News.
Según el análisis del Centro de Predicción del Clima (CPC, por sus siglas en inglés) del Servicio Meteorológico Nacional, el patrón de La Niña continuará activo durante enero y favorecerá condiciones más cálidas de lo normal en buena parte de Texas.
Este tipo de configuración atmosférica suele desplazar los sistemas fríos más intensos hacia otras regiones del país norteamericano, lo que deja al Estado de la Estrella Solitaria con temperaturas suaves y menor actividad de lluvias.
Para el sur de Texas, el CPC estima que existe un 57% de probabilidad de que enero cierre con temperaturas por encima del promedio histórico, frente a un 33% de chances de valores cercanos a lo normal y apenas un 10% de posibilidades de un mes más frío de lo habitual.
Los principales modelos climáticos de alcance global refuerzan esa tendencia. Tanto el sistema europeo como el modelo estadounidense, analizados por el CPC, coinciden en proyectar temperaturas entre 3 y 6 grados Fahrenheit por encima de los valores normales para enero, lo que equivale a un desvío aproximado de entre 2°C y 3°C.
Esto se traduciría en numerosas jornadas con máximas en el rango de los 70°F (alrededor de 21°C a 26°C), cifras más propias de la primavera que del invierno.
En cuanto a las precipitaciones, el panorama también apunta a la escasez. Los análisis del CPC y de los modelos de referencia sugieren que enero podría presentar entre un 25% y un 30% menos de lluvias que el promedio mensual. Esto refuerza la idea de un mes seco, aunque no necesariamente el más árido del año.
En general, Texas presenta en enero temperaturas máximas promedio en el rango bajo de los 60°F (cerca de 16°C) y mínimas habituales en los bajos 40°F (alrededor de 5°C), según informó KXAN.
Además, este mes es considerado uno de los más secos del año, con un promedio histórico de precipitaciones de 2,64 pulgadas (6,7 centímetros).
En tanto, en enero se genera el período en el que se concentra la mayor cantidad de noches con temperaturas bajo cero. En Austin, por ejemplo, la estación de Camp Mabry registra en promedio cinco heladas durante el mes.


