El descarrilamiento del Tren Interoceánico en la mañana del domingo 28 de diciembre de 2025 en Asunción Ixtaltepec, Oaxaca, dejó al menos 14 personas fallecidas y 98 lesionadas, de acuerdo con los reportes oficiales del Gobierno y la Secretaría de Marina (Semar).
El accidente se registró cuando el tren, que partió de Salina Cruz con destino a Coatzacoalcos, se salió de las vías en un tramo conocido como la “Curva de la Herradura”, causando que los vagones cayeran por un terraplén y se produjeran múltiples heridos.
En el tren viajaban 241 pasajeros y nueve tripulantes; 36 de los lesionados siguen hospitalizados con al menos cinco en estado grave; equipos de emergencia y personal naval trabajaron desde el día del accidente en tareas de rescate y atención médica.
La tragedia del Tren Interoceánico puso el foco en la seguridad operativa de uno de los proyectos de infraestructura más emblemáticos de México y en la necesidad de esclarecer con rigor las causas que llevaron a un siniestro de esta magnitud, que enluta a familias del sur del país.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó el saldo de víctimas y ordenó atención directa a las familias afectadas, así como asistencia médica en centros del IMSS y hospitales de la región. También dio indicaciones para movilizar al personal de la Semar, IMSS e IMSS-Bienestar y coordinar la atención hospitalaria y apoyo a los damnificados.
Sheinbaum explicó que las víctimas recibían cuidados en unidades médicas en Matías Romero, Salina Cruz, Juchitán e Ixtepec; señaló que las labores de investigación continuaban para determinar las causas del percance.
A una semana del accidente, la Fiscalía General de la República (FGR) concluyó las necropsias de los fallecidos e inició una carpeta de investigación para aclarar el accidente. Se mantiene cerrado el acceso al sitio del descarrilamiento, con resguardo de la Guardia Nacional y personal federal, mientras peritos y especialistas revisan la infraestructura ferroviaria y las condiciones de operación.
Organismos como la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF) participan en la investigación junto con la FGR para analizar la “caja negra” del tren y definir si hubo fallas técnicas, exceso de velocidad u otras causas operativas.
En las comunidades del Istmo de Tehuantepec, el accidente generó conmoción y dolor. Vecinos de Nizanda, Chivela y Asunción Ixtaltepec relatan escenas de caos, con familiares buscando noticias de sus seres queridos entre hospitales y puntos de atención.
Los servicios del Tren Interoceánico están suspendidos temporalmente, y se habilitaron rutas alternas como autobuses turísticos para atender a pasajeros y usuarios afectados por la interrupción del servicio ferroviario.
Familias de algunos heridos denunciaron dificultades en la atención especializada por la saturación de hospitales locales y la falta de especialistas en centros de salud cercanos.


