El gobernador de Minnesota, Tim Walz, anunció que no buscará la reelección para un tercer mandato. El político, candidato demócrata a la vicepresidencia en las elecciones de 2024, quedó envuelto en un escándalo por presunto fraude en los programas de asistencia social, que se ha intensificado en el estado y le valió duros cuestionamientos del presidente Donald Trump.
Durante una conferencia de prensa en el Capitolio de St. Paul, Walz confirmó que abandonaba su campaña para un tercer mandato como gobernador de Minnesota, citando la gravedad de las acusaciones de fraude en programas sociales, según informó CNN.
“No puedo entregarme por completo a una campaña política. Cada minuto que dedique a defender mis propios intereses políticos será un minuto que no podré dedicar a defender al pueblo de Minnesota contra los criminales que se aprovechan de nuestra generosidad y los cínicos que quieren sacar provecho de nuestras diferencias”, declaró Walz.
De acuerdo con fuentes cercanas al gobernador, la decisión se tomó tras conversaciones privadas con asesores y colegas durante el fin de semana, y posteriormente con la senadora Amy Klobuchar, quien ahora evalúa la posibilidad de postularse para la gobernación.
Para Walz, este anuncio pone fin a su rápido ascenso en la política nacional, luego de que la entonces vicepresidenta Kamala Harris lo eligiera como su compañero de fórmula en la contienda presidencial frente a Donald Trump, durante una breve campaña presidencial, según CNN.
La baja de Walz de la candidatura ocurre en medio de un creciente cuestionamiento por acusaciones de fraude en programas de asistencia social, que ha generado fuertes críticas, especialmente desde el Partido Republicano, de acuerdo con Telemundo.
En diciembre de 2025, se viralizó un video del activista conservador Nick Shirley, en el que denunciaba que casi una docena de guarderías en Minnesota que reciben fondos públicos no prestan ningún servicio, según consignó CBS. Tras ello:
Jim O’Neill, subsecretario del Departamento de Salud estatal, afirmó en redes sociales que el congelamiento respondió a un “fraude flagrante que parece estar generalizado en Minnesota y en todo el país”.
Por su parte, la comisionada del Departamento de Niños, Jóvenes y Familias de Minnesota, Tikki Brown declaró: “Si bien tenemos preguntas sobre algunos de los métodos utilizados en el video, tomamos muy en serio las preocupaciones que el video plantea sobre el fraude”.
Poco después, un fiscal federal señaló que hasta la mitad o más de los US$18.000 millones en fondos federales destinados a 14 programas sociales desde 2008 podrían haber sido robados. Según las autoridades, la mayoría de los sospechosos son estadounidenses de origen somalí.
Ante este escenario, O’Neill anunció que los pagos futuros de programas sociales requerirán evidencia, como fotografías o recibos, para comprobar que la ayuda fue entregada.
Walz ya había sido cuestionado anteriormente por la supervisión de estos programas; y, según CNN, varios demócratas le advirtieron en privado que no buscara la reelección, dado que la investigación trasciende el ámbito estatal.
Tras el retiro de Walz, la senadora Amy Klobuchar evalúa seriamente postularse para la gubernatura, de acuerdo con una fuente citada por Telemundo.
Klobuchar ha recibido numerosos mensajes alentándola a competir, aunque aún no ha tomado una decisión definitiva. Su escaño en el Senado no estará en juego hasta 2030, en caso de optar por no postularse.

