En una extenso diálogo con Jairo Straccia en el ciclo de entrevista de El Cronista Stream, Sello Argento, Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, abordó dos temas que parecen distantes, pero que comparten un denominador común: la competitividad en el mercado energético global. Por un lado, analizó el potencial de Venezuela como competidor petrolero si se produjera un cambio político en ese país.
Por otro, detalló la transformación que planea para las estaciones de servicio de YPF, un cambio que busca revolucionar la experiencia del consumidor argentino.
Consultado sobre si un eventual cambio político en Venezuela podría presionar a la baja los precios del petróleo al incorporar a ese país como oferente importante del mercado, Marín fue contundente pero realista. “Puede ser por expectativa”, admitió, aunque rápidamente aclaró que su experiencia personal en ese país le permite afirmar que la situación no es tan simple.
“Yo trabajé en Venezuela antes de venir acá y la verdad que hay que reconstruirlo”, explicó el ejecutivo. Según Marín, la industria petrolera venezolana está “muy dejada” y su recuperación “lleva su tiempo”. Esta observación cobra especial relevancia considerando que Venezuela posee una de las reservas de petróleo más grandes del mundo.
Pero más allá del análisis coyuntural, Marín planteó una comparación técnica que favorece claramente a Vaca Muerta. “Vaca Muerta contra la Faja del Orinoco, yo no sé si no es mejor Vaca Muerta”, afirmó. Y fundamentó su opinión con datos concretos: la Faja del Orinoco tiene 10 grados API, lo que significa que su petróleo es más pesado que el agua, una característica inusual que encarece significativamente los costos operativos.
“El petróleo se va para abajo y el agua se va para arriba”, explicó Marín, describiendo una situación inversa a la habitual donde el aceite flota sobre el agua. Esta peculiaridad técnica, sumada a que la parte convencional de Venezuela está “muy madura”, implica que se necesitará mucha inversión y tiempo para recuperar la producción. “Yo creo que está, ahora, le va a costar un tiempo”, concluyó sobre las perspectivas venezolanas.
Pero si hay un tema donde Marín demostró entusiasmo y visión fue al hablar de la transformación que planea para las estaciones de servicio de YPF. “Es terrible, terrible”, respondió cuando se le preguntó si habría cambios en ese segmento del negocio.
La estrategia es ambiciosa: a partir del año próximo, YPF implementará cuatro tipos diferentes de estaciones de servicio. Estarán YPF Black, para productos premium; YPF como la conocemos actualmente; Refi Plus; y Buy YPF, que funcionará como una opción low cost. Además, se sumará YPFAK, completando un portafolio diferenciado según el perfil del consumidor.
El modelo YPF Black es el que concentra las novedades más llamativas. Marín reveló que están trabajando para cerrar una alianza con McDonald’s, algo que considera probable de concretar. “En esa estación de servicio vos vas a ir y vas a tener McDonald’s”, adelantó.
Pero la propuesta gastronómica no se limita a la cadena de hamburguesas. Las empanadas ocupan un lugar especial en esta historia, y Marín narró una anécdota reveladora sobre cómo surgió la alianza con Costumbres Criollas. “Yo llamé por teléfono y le dije: ‘Che, acá en la torre son muy malas empanadas. La gente que trabaja en YPF tiene que comer buenas empanadas’”, recordó entre risas.
La oferta gastronómica se complementará con el trabajo de un chef para mejorar las ensaladas y platos, y con la incorporación de Freddo (las guapaletas, como las llamó Marín), cuyo acuerdo ya está cerrado y cuyos productos el CEO probó el mismo día de la entrevista.
“Nuestro objetivo es que la gente vaya a la estación porque tiene una experiencia diferente y quiera cargar en YPF y no en el competidor”, sintetizó Marín. Esta estrategia busca generar valor agregado y diferenciación en un mercado tradicionalmente comoditizado.
La visión detrás de estos cambios va más allá de la mejora en la experiencia del cliente. Marín reveló que uno de los objetivos de mediano plazo es “sacar a la bolsa el convenience store como empresa aparte”. Esta estrategia permitiría valorizar independientemente ese segmento del negocio y potencialmente atraer inversores interesados específicamente en el retail.
El modelo incluye también innovaciones en precios y horarios. La venta nocturna, con precios más económicos, ha sido un éxito rotundo. “Dejamos de perder plata de noche”, celebró Marín, quien explicó que cuando bajaron 3% el precio nocturno, el consumo aumentó 30%, y en una segunda baja del mismo porcentaje, el incremento fue del 25%. Este enfoque contraintuitivo de bajar precios para aumentar volumen y rentabilidad ejemplifica la estrategia comercial de la nueva YPF.
En cuanto a los cargadores eléctricos, Marín reconoció que están viendo aumentar la cantidad, aunque consideró que “falta alguna regulación” y que aún no hay tanta penetración de vehículos eléctricos como para expandirse a todo el país, aunque algunas estaciones ya cuentan con esta tecnología.
Esta presión competitiva es la que lleva a YPF a innovar constantemente, desde la implementación del modelo Toyota Well para mejorar la eficiencia operativa, hasta la transformación de las estaciones de servicio en espacios de experiencia para el cliente. Y es también la que le permite a Marín mirar con cierta tranquilidad la eventual recuperación de Venezuela como competidor: para cuando eso ocurra, si es que ocurre, YPF estará varios pasos adelante en su camino de transformación y eficiencia.


