Mediante una estrecha colaboración con el gobierno federal, los agentes policiales en Florida entregaron a más de 10.000 migrantes indocumentados al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en los últimos meses. La mayoría de las personas arrestadas son originarias de Guatemala, en tanto más de 3000 proceden de México, según especificó la oficina del gobernador Ron DeSantis.
En un comunicado de prensa publicado el lunes, la administración DeSantis destacó el éxito de la Operation Tidal Wave. Establecida bajo los acuerdos 287(g), la iniciativa permite a las agencias estatales de Florida trabajar directamente con el ICE.
Los acuerdos permiten a los policías locales ejercer la autoridad migratoria que históricamente ha estado reservada al gobierno federal.
La delegación de autoridades llevó a los oficiales a identificar, detener y procesar a personas que se encuentran en el país sin documentos, entre los cuales algunos tienen órdenes de deportación y condenas penales graves. Los países de origen de los detenidos son:
“Desde el lanzamiento de la Operation Tidal Wave hace ocho meses, las agencias del orden público de Florida han arrestado a 10.400 inmigrantes indocumentados y han colaborado con socios federales para expulsarlos de nuestro estado y país", declaró el gobernador Ron DeSantis.
“Esta es la mayor operación conjunta de control migratorio en la historia del ICE, y nos enorgullece que continúe aquí en Florida”, sostuvo.
Las agencias federales, estatales y locales del orden público trabajaron en coordinación en toda Florida para detener a inmigrantes indocumentados, según informó la oficina de DeSantis.
Entre los socios federales participantes se encontraban las Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en inglés) del ICE, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y el Servicio de Alguaciles.
Además, el comunicado destacó que las siguientes oficinas del sheriff colaboraron con la iniciativa:
Al margen de la operación, DeSantis anunció sus intenciones de construir otro centro de detención en el Panhandle.
En una conferencia de prensa del 5 de enero, detalló que la solicitud para erigir la instalación en el noroeste del estado está pendiente de aprobación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), informó Fox News.
DeSantis aseguró que si el DHS no aprueba el nuevo centro, el gobierno floridano se mantendrá firme.
“Creo que debería aprobarse, porque no creo que estén donde deberían estar en cuanto a espacio de detención“, expresó.
En la conferencia, señaló que “Alligator Alcatraz” tiene restricciones. “La temporalidad dependerá del ritmo de expansión. Prevemos que en algún momento aumentarán su propia capacidad", agregó DeSantis sobre los planes del DHS.
Por el momento, según su página web oficial, el ICE cuenta con cinco centros de detención en el Estado del Sol:


