La Marina de Estados Unidos (USN por sus siglas en inglés), rama de las Fuerzas Armadas de EE.UU., anunció algunos cambios en las pruebas físicas que realizan los militares para mantener su puesto. Algunas modificaciones incluyen a todos los reclutas, mientras que otras son específicamente para los altos mandos y otros puestos de combate.
Los ajustes entran en vigor a partir de enero de 2026, informó la Armada en un comunicado. Antes los soldados debían cumplir con la Prueba de Preparación Física (PRP, por sus siglas en inglés) cada año, pero ahora serán dos. Quienes no logren el puntaje mínimo de la PRP, podrían ser separados de su cargo y esto aplica para:
Sin embargo, hay algunas pruebas que son nuevas y se crearon exclusivamente para los puestos de élite, informó la agencia. Los grupos de marineros ahora tienen que aprobar una Prueba de Aptitud de Combate son:
El ejercicio para los grupos especializados consta de una prueba anual de natación. Además, deberán usar un chaleco lastrado de 19 libras (9 kilos) para las pruebas convencionales de fuerza y resistencia.
Los marineros de combate intercambiarán la PRP por nuevos ejercicios. El inicio del examen son 800 metros de natación cronometrada, que debe hacerse sin tubo respirador. Se puede realizar con cualquier estilo de natación, de acuerdo con la guía de la Armada.
Tras descansar 10 minutos, los militares tienen que ponerse el chaleco para una triserie de ejercicios de resistencia y fuerza:
En la PRP también se incluye una evaluación de composición corporal. Se le hicieron modificaciones para que ahora el cálculo de la cintura-altura sea igual para hombres y mujeres.
Además, los que tengan un puesto BCA se verán obligados a obtener un puntaje general sobresaliente-bajo con un puntaje excelente-medio o superior.
Por otra parte, los reclutas que hayan estado fuera de labores por maternidad, tienen que hacer las pruebas cuando vuelvan. La única condición es que deben estar médicamente autorizados.
Los militares que no consigan el puntaje mínimo, obtendrán una separación administrativa, lo que les impediría acceder a un ascenso. Es necesario que acumulen tres evaluaciones no aprobadas en un plazo de cuatro años para llegar a esa sanción. Antes, dado que solo era una prueba anual, se debía incurrir en solo dos fallas para despedirlos.
Aun así, quienes ya tengan la falta, todavía tienen una alternativa. Su oficial al mando podría darles una oportunidad de hacer un examen especial. De ser aprobado, se frenaría la sanción administrativa.


