Tras los excesos de diciembre, una manera sencilla de regresar a la alimentación saludable es apostar por platos elaborados con ingredientes ricos en vitaminas, minerales y proteínas. Un ejemplo es la “sopa depurativa”, receta tradicional que, desde tiempos pasados, las abuelas prepararon para recuperar el bienestar del cuerpo. Si quieres saber cómo se hace, te lo decimos en esta nota.
La sopa depurativa, mejor conocida como “sopa de verduras”, es un plato clásico que incluye una mezcla de alimentos nutritivos como las calabazas, acelgas, espinacas, zanahorias, papas, arvejas, granos de choclo o chayote.
Mientras que su caldo suele prepararse con tomate, ajo y cebolla. Para mayor sabor, hay quienes prefieren agregarle caldo de pollo en polvo o cubo.
Si bien se trata de una sopa de verduras sencilla, hay muchos beneficios integrarla en la alimentación diaria. Para empezar, sus ingredientes se pueden encontrar en cualquier temporada y a buen precio, lo que ayuda a cuidar la economía durante la llamada cuesta de enero.
Sobre su valor nutricional, debido a que las verduras son su ingrediente principal, este plato produce un efecto “depurativo” por su aporte elevado de fibra.
Un artículo de la biblioteca médica Mayo Clinic indicó que la fibra es clave para la salud intestinal, pues permite prevenir el estreñimiento o afecciones como la diarrea después de las comidas copiosas y ricas en grasas.
Pero además, favorece al control de los niveles de azúcar en sangre y contribuye a mantener bajo control el colesterol. Por otro lado, un artículo del Boston Medical Center señaló que la sopa de verduras es un plato sustancioso, rico en vitamina C y K, ácido fólico y potasio, provenientes de la variedad de vegetales que la componen.
Con aproximadamente 36 calorías por cada 100 mililitros, su receta también es ideal para dietas orientadas al control de peso.
Ingredientes:
Procedimientos:

