Un choque frontal entre un UTV y una camioneta dejó a un niño de ocho años en estado crítico en La Frontera, Pinamar. El impacto sucedió en una zona de médanos y derivó en una cirugía de urgencia por lesiones hepáticas severas. El menor permanece internado en la unidad de terapia intensiva del hospital local con pronóstico reservado.
El parte policial detalla la mecánica inicial del hecho. Un UTV tipo Can-Am salió del interior del predio e impactó de frente contra una Volkswagen Amarok. La violencia del golpe causó daños físicos inmediatos a los pasajeros. El hombre de 30 años sufrió cortes en el rostro, mientras que el niño de ocho años quedó inconsciente en el acto con un traumatismo de cráneo.
Una médica presente en el lugar de forma casual asistió al niño minutos después del golpe y le realizó maniobras de reanimación cardiopulmonar ante la falta de respuesta.
El despliegue de seguridad en la zona facilitó la logística de emergencia. Efectivos de la Policía Comunal, fuerzas especiales y Tránsito municipal trabajaron en el área al momento del choque. En este contexto, otro vehículo particular arribó luego a la escena con dos niñas con traumatismos leves. Los médicos las evaluaron en el hospital para descartar complicaciones.
Los rodados permanecieron en el sitio para el análisis de los peritos. La investigación intenta determinar las responsabilidades y si alguno de los conductores circulaba fuera de las normas habilitadas para ese sector de playa. La justicia caratuló la causa como “lesiones culposas” e inició las averiguaciones correspondientes.
El cuadro clínico del paciente presenta severidad. Los médicos del Hospital de Pinamar Dr. Pepe Olaechea lo recibieron y ordenaron una operación inmediata. El niño padece una lesión grave en el hígado. El equipo quirúrgico aplicó una técnica de packing para frenar la hemorragia interna.
La víctima permanece en terapia intensiva, mientras que los especialistas analizan una segunda intervención para el miércoles según la respuesta física. El traslado a otro centro de mayor complejidad resulta imposible por el momento debido a la inestabilidad del cuadro. Fuentes oficiales desmintieron una versión en off sobre la supuesta falta de signos vitales al ingreso y confirmaron la atención continua desde el rescate.
LA NACION registró la tensión en la guardia. El padre del niño dialogó de forma breve con este medio y explicó la situación: “El hospital nos trata muy bien, pero preferimos no hablar porque la madre, que está en camino, no sabe lo que está pasando”.
El entorno cercano evidenció angustia ante la incertidumbre. Una familiar salió por un acceso lateral y lloró frente a los allegados. El grupo optó por el silencio y se retiró poco después. Varios menores acompañaban a los adultos en las inmediaciones del centro de salud visiblemente afectados por el suceso.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA a partir de un artículo firmado por Camila Súnico Ainchil.


