El Departamento de Servicios de Salud de Texas (DSHS, por sus siglas en inglés) presentó una propuesta de regulaciones administrativas que podría prohibir la venta de productos fumables de cáñamo con THS en el estado y otras restricciones. Las iniciativas generan preocupación entre comerciantes y fabricantes.
Las reglas fueron elaboradas tras una orden del gobernador Greg Abbott, quien pidió a las agencias estatales crear nuevas regulaciones para los “productos de cáñamo consumibles”. Los principales cambios según la propuesta son:
La regulación podría entrar en vigencia el próximo 25 de enero de este año. No obstante, todavía es necesario que las autoridades reciban la opinión pública y, con base en ello, decidan cuándo y cómo aplicarla. Además, podría haber cambios.
Por otro lado, es importante destacar que esta ordenanza no se relaciona con el programa de marihuana medicinal que ya está vigente en Texas. Actualmente, hay 15 dispensarios en el estado.
Aun si se aprueba la legislación, todavía se permitiría la venta de productos de cáñamo como gomitas y bebidas en el estado. Sin embargo, los comestibles deberán apegarse a la nueva medición del THC. Además, tendrán que incluir ciertas características extras, como llevar etiquetas diferentes a las de ahora, que incluyan los siguientes datos:
Una vez que los funcionarios de los Servicios de Salud dieron a conocer la propuesta, decenas de empresarios protestaron. Durante una audiencia pública manifestaron su preocupación por las nuevas normas, particularmente por la posible prohibición y el aumento en las tarifas.
“Estas tarifas propuestas no regulan a los pequeños negocios, sino que los eliminan. Esta propuesta me obligaría a cerrar, a pesar de haber hecho todo bien”, declaró Estella Castro, propietaria de Austinite Cannabis Co., según Houston Public Media.
Los empresarios consideraron que la redefinición del THC es un abuso de autoridad. “Cambiar el Delta-9 a THC total es una función legislativa, no administrativa. Al contabilizar el THCA antes del calentamiento, se prohíben productos que la legislatura legalizó”, dijo Jesse Mason, propietario de la tienda de cáñamo Reggie & Dro en San Antonio.


