En una señal de coordinación política entre la Casa Rosada y el Gobierno porteño, Nación y la Ciudad de Buenos Aires firmaron un acta de entendimiento para concretar durante el primer cuatrimestre del año el traspaso de la nueva cárcel federal de Marcos Paz a la órbita nacional, un paso central para avanzar con la desocupación de la prisión de Villa Devoto.
El acuerdo establece que la Ciudad entregará la cárcel que construye en la localidad bonaerense de Marcos Paz, con capacidad para 2.240 detenidos, y que el establecimiento pasará a ser administrado por el Servicio Penitenciario Federal.
La medida se enmarca en el trabajo conjunto entre ambas jurisdicciones para ampliar las plazas disponibles y descomprimir la situación de los presos alojados en comisarías y alcaidías porteñas.
El acuerdo funciona como una señal política en una agenda sensible para ambas administraciones: la Ciudad se compromete a entregar una obra estratégica que estuvo años inconclusa, mientras la Nación asume el control del establecimiento y la gestión del traslado de detenidos. El entendimiento ordena responsabilidades y reactiva compromisos que permanecían trabados desde 2018.
La entrega del penal de Marcos Paz es la condición necesaria para avanzar con el cierre de Devoto, tal como lo fijan los convenios firmados entre Nación y Ciudad en 2018, y vuelve a colocar en agenda un reclamo histórico de los vecinos del barrio.
Desde el Gobierno porteño destacan que el traspaso permitirá ordenar el sistema de alojamiento de personas privadas de la libertad y aliviar la presión sobre las fuerzas de seguridad de la Ciudad.
Para la Ciudad, el cierre del penal es un objetivo explícito y un compromiso asumido con los vecinos del barrio; para la Nación, el traspaso ordenado de los internos depende de contar con nuevas plazas bajo estándares federales, una condición que ahora empieza a cumplirse.
El entendimiento también abre la puerta a una ampliación adicional de plazas en el Servicio Penitenciario Federal mediante la instalación de módulos habitacionales en los complejos de Ezeiza, una alternativa para alojar hasta 400 detenidos de manera permanente y reforzar la capacidad operativa del sistema.
El acta fue suscripta por la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el ministro de Seguridad porteño, Horacio Giménez, en representación del jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien este lunes supervisó el avance de las obras en el predio de 80 hectáreas del Centro Penitenciario Federal VII, en Marcos Paz.
“La cárcel de Marcos Paz está casi lista y se la vamos a entregar a la Nación, tal como lo habíamos acordado”, sostuvo Macri, y subrayó que la finalización de la obra permitirá trasladar a los detenidos que hoy están en Devoto y avanzar con el cierre del penal.
Las obras del complejo, que habían estado paralizadas durante cinco años, se reanudaron en diciembre de 2024 bajo la actual gestión porteña. El nuevo establecimiento contará con cuatro unidades y áreas administrativas, de salud, educación, visitas y recreación, además de módulos de alojamiento organizados en sectores independientes.


