El Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. (DHS, por sus siglas en inglés) anunció una nueva regla que reduce los tiempos de espera para miles de trabajadores religiosos en el extranjero. Así, la agencia elimina un difícil requisito de residencia que los mantenía fuera del país norteamericano.
El DHS informó la emisión de una norma final provisional para las organizaciones religiosas y sus comunidades, que elimina la obligación de sus trabajadores, como sacerdotes, monjas y rabinos, de permanecer fuera de Estados Unidos por un año tras completar su período máximo de cinco.
La nueva regla, que entró en vigor con el anuncio, reduce significativamente el tiempo de espera, ya que anteriormente, para solicitar una nueva visa R-1 de no inmigrante (con una nueva estadía máxima de cinco años), se debía haber estado físicamente fuera de Estados Unidos durante el año inmediatamente anterior a la petición.
El comunicado del DHS precisa que, si bien los trabajadores religiosos con visa R-1 aún deben salir de EE.UU., la norma establece que ya no existe un período mínimo de tiempo que deben residir y estar físicamente fuera del país norteamericano antes de solicitar la readmisión.
La agencia explica que la demanda de visas dentro de la categoría EB-4 (Inmigración basada en el empleo) ha superado la oferta durante muchos años y los cambios implementados por el Departamento de Estado en 2023 aumentaron significativamente los tiempos de espera.
Explican que los “retrasos han provocado que muchos trabajadores religiosos agoten su período máximo de estadía con estatus R-1.
La Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA, por sus siglas en inglés) permite que ciertos inmigrantes especiales, como los de la categoría de cuarta preferencia, que estén físicamente presentes en Estados Unidos, ajusten su estatus al de residente permanente legal y obtengan una green card.
Un portavoz del DHS comentó: “Estamos tomando las medidas necesarias para garantizar que las organizaciones religiosas puedan seguir prestando los servicios de los que dependen los estadounidenses”.
Un no inmigrante R-1 es un extranjero que entra a Estados Unidos temporalmente para trabajar al menos a tiempo parcial (un promedio de al menos 20 horas por semana) como ministro o en una vocación u ocupación religiosa y ser empleado por:
Para calificar, el peticionario debe haber sido miembro de una denominación religiosa que tenga una organización religiosa sin fines de lucro de buena fe en Estados Unidos durante al menos dos años inmediatamente antes de presentar la petición.
Un empleador estadounidense potencial o existente debe presentar el Formulario I-129, Petición de Trabajador No Inmigrante, en nombre de un extranjero que busca ingresar como ministro no inmigrante o trabajador religioso.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (Uscis, por sus siglas en inglés) explica que puede otorgar el estatus R-1 por un período inicial de admisión de hasta 30 meses y extensiones posteriores de hasta 30 meses adicionales. El período total de estadía no puede exceder los cinco años (60 meses).


