Como nieta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Kai Trump lleva una vida un tanto alejada de la normalidad de una joven americana. Uno de los aspectos que destaca como más “extraños”, según ella misma reveló en diálogo con Jake Paul, es tener citas bajo la mirada de agentes del Servicio Secreto, situación que describió como “realmente incómoda”.
En su participación en el podcast Impaulsive, conducido por el influencer Jake Paul, Kai compartió detalles sobre su vida como nieta del presidente y su transición hacia la adultez.
A lo largo de la entrevista, la joven hija de Donald Trump Jr. y Vanessa Trump señaló que durante su infancia tuvo “una vida normal”, pero al asumir su abuelo un segundo mandato mientras aún estaba en la secundaria, todo se complicó un poco más.
"Es realmente incómodo cuando estás sentada teniendo una cita con un chico y ellos (agentes del Servicio Secreto) están como a dos mesas detrás de ti. Es un poco raro“, especificó.
En esa línea, según sus palabras, también le resulta inusual la presencia de los agentes cuando pasa el tiempo con sus personas cercanas. “Es raro cuando estás pasando el rato con tu grupo de amigas y tienes a un tipo alto parado como a tres pies -casi un metro- detrás de ti. Es extraño“, sostuvo.
La nieta del presidente indicó que ya no puede simplemente salir de su casa sin previo aviso. Además, añadió que, a diferencia de una vida normal, ahora tiene que “planear cada segundo”.
Para poder disfrutar de sus salidas, Kai decidió cambiar su mentalidad: “He tenido que aprender que, sí, me están siguiendo. Pero también tengo que tratar de concentrarme y pretender que no están allí”.
Cada vez que sale con amigos o en una cita, intenta disfrutar el tiempo que pasa con las personas que la acompañan y evitar pensar en la presencia de los funcionarios.
Aunque los primeros meses fueron complicados, según su relato, logró que todo fuera más fácil al hacerse la idea de que los agentes solo están allí para cumplir con su trabajo de protegerla.
Una vez que decidió dejar que ellos hicieran su labor mientras ella se enfocaba en sus asuntos, la presión disminuyó. “Literalmente, una vez que dije ‘bueno, su único trabajo es protegerme, voy a concentrarme en mis cosas y dejar que ellos hagan su trabajo’, se volvió mucho más fácil”, manifestó.
Bajo los términos de la ley, según señala en su sitio web oficial, el Servicio Secreto está autorizado a proteger:
Los expresidentes reciben protección de por vida, a menos que manifiesten explícitamente que no lo desean. Para cumplir con su tarea, los agentes del USSS pueden portar armas de fuego, ejecutar órdenes de arresto, realizar detenciones sin órdenes judiciales y desempeñar otras funciones y deberes autorizados por la ley.


