Un migrante que permanecía recluido en el centro de detención de Florida conocido como Alligator Alcatraz denunció las malas condiciones del lugar. Sin embargo, meses después retiró la demanda que había presentado y aceptó salir de Estados Unidos. El extranjero fue arrestado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
El denunciante solo se identificó como M.A. En agosto de 2025, representado por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), presentó una demanda contra el gobierno de Ron DeSantis.
En aquel entonces, además de cuestionar la legalidad de las detenciones de los extranjeros que permanecían allí, mencionó algunas de las condiciones sanitarias que tiene el centro.
Sin embargo, meses después se conoció que abandonó el reclamo judicial y aceptó la expulsión del país norteamericano. Según Miami Herald, así lo dieron a conocer sus abogados.
“El peticionario ya no se encuentra detenido en Alligator Alcatraz, aceptó formalmente su deportación y pronto saldrá de EE.UU. Por consiguiente, decidió no continuar con esta acción", reza una moción que presentaron los letrados.
Según los datos que se presentaron sobre el denunciante, estaba en EE.UU. desde 2018 y se había casado con un ciudadano o ciudadana estadounidense. A pesar de eso, quedó detenido por el ICE y fue llevado a Alligator Alcatraz.
De acuerdo con el texto de la demanda, el reclamo judicial fue por distintos problemas sanitarios y de estructura que tiene el centro:
Además de reclamar por las condiciones del centro de detención, la base de la presentación judicial que hizo el migrante apuntaba contra la legalidad de las medidas que tomó el Estado del Sol.
El argumento principal es que Florida y sus agencias carecen de autoridad estatutaria bajo la ley federal para detener a personas por violaciones de inmigración civil. La demanda sostenía que la legislación no permite que los estados operen sus propios centros de detención independientes.
Además, se denunció que los detenidos permanecían durante semanas sin cargos formales de deportación. Sumado a eso, no aparecían en el sistema de localización de detenidos del ICE y se les restringía el acceso a asesoría legal.


