El tiempo de trabajo es una de las discusiones centrales en el mundo. México está en la antesala de una reducción de jornada laboral, es una de las 14 economías que en 2026 se encuentra en transición o impulsando cambios relacionados con las horas laborales, de acuerdo con el reporte Perspectivas del mercado laboral y políticas 2026 de Adecco Group.
“Una tendencia predominante en la política laboral a nivel mundial es la reforma de la regulación del tiempo de trabajo; las normas que determinan cuánto tiempo se puede trabajar por día y semana, y qué primas y condiciones se aplican para trabajar horas específicas (por ejemplo, durante las noches y los fines de semana)”, indica el informe elaborado por la división de Asuntos Públicos.
Latinoamérica es la segunda región en la que más países impulsan cambios en la regulación del tiempo de trabajo, sólo por detrás de Europa.
“Estas reformas se deben al deseo de una mayor flexibilidad en el horario laboral obligatorio, lo que permite a empleadores y trabajadores mayor flexibilidad para establecer el horario laboral y la conciliación de la vida laboral y personal”, apunta el reporte.
De acuerdo con el diagnóstico, estos son los países en transición o con discusiones activas en torno a la regulación de la jornada de trabajo:
Esta tendencia global, indica Adecco Group, representa diversos retos para las compañías, uno de esos desafíos, es integrar en el modelo de negocios y de costos laborales, como el incremento del salario por hora, ya que al reducirse el tiempo de trabajo aumenta gradualmente los ingresos por hora.
Además, la gestión del tiempo debe ser más intencionada. Esto implica que los líderes y los departamentos de Recursos Humanos colaboren para gestionar la reasignación de turnos y nuevas opciones de horario y “determinar cómo los modelos de producción alternativos pueden equilibrar mejor la flexibilidad laboral y una productividad estable”.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum impulsa una reforma a la Constitución y a la Ley Federal del Trabajo (LFT) para reducir a 40 horas semanales la jornada laboral. El proyecto, enviado en diciembre pasado al Senado, plantea una transición gradual.
De aprobarse en los términos actuales, la reforma entraría en vigor el 1 de mayo de este año, otorgando un plazo de seis meses para que las empresas se preparen para la primera reducción de dos horas a partir del 1 de enero del 2027. En cada año subsecuente se reducirán dos horas, hasta alcanzar el límite de 40 horas en 2030.
El proyecto también contempla un incremento gradual en el tiempo extraordinario permitido, para pasar de 9 a 12 horas en el límite semanal; además de topar las horas triples a sólo 4 horas por semana.
Con la reducción de la jornada laboral, los empleadores tendrían la obligación de contar con un registro electrónico de los horarios de trabajo, información que podría ser requerida por la autoridad. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) se encargará de emitir las disposiciones para la operación de estos registros.


