Ucrania anunció una reestructuración de su sistema de defensa aérea para enfrentar la amenaza de nuevos ataques masivos de Rusia, con un modelo basado en unidades móviles y el despliegue de drones interceptores. La medida fue confirmada por el presidente Volodimir Zelensky en medio de advertencias oficiales sobre una ofensiva inminente contra infraestructuras energéticas críticas del país.
“Habrá un nuevo enfoque en el uso de la defensa aérea por parte de la Fuerza Aérea, relacionado con grupos de fuego móviles, drones interceptores y otros medios de defensa de corto alcance”, afirmó Zelensky en un mensaje televisado.
Según explicó, el rediseño busca aumentar la flexibilidad operativa y reducir la vulnerabilidad frente a misiles y drones lanzados de forma coordinada.
“El sistema será transformado”, subrayó.
El anuncio se produce días después de una oleada de ataques rusos que dejó sin electricidad y calefacción a miles de edificios residenciales, especialmente en Kiev y otras grandes ciudades.
Las autoridades ucranianas señalaron que los bombardeos afectaron subestaciones clave, lo que obligó a aplicar cortes programados para evitar el colapso total de la red eléctrica en medio de temperaturas invernales extremas.
Como parte de la reforma, Zelensky designó a Pavló Yelizarov como nuevo comandante adjunto de la Fuerza Aérea, con la misión específica de supervisar el desarrollo y la implementación del nuevo esquema defensivo.
El nombramiento apunta a acelerar la integración de tecnologías desarrolladas localmente, en particular drones diseñados para interceptar aparatos enemigos a bajo costo y con rápida capacidad de despliegue.
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, Ucrania ha expandido de forma acelerada su industria de drones, apostando por soluciones propias ante las limitaciones en el suministro de sistemas antiaéreos avanzados por parte de sus aliados occidentales. Las autoridades consideran que los drones interceptores representan una alternativa eficaz y económica para neutralizar ataques masivos, especialmente aquellos protagonizados por enjambres de drones explosivos.
Paralelamente, el gobierno ucraniano elevó el nivel de alerta ante la posibilidad de una nueva ofensiva rusa.
“En los próximos días debemos estar extremadamente vigilantes. Rusia ha preparado un ataque, un ataque masivo, y está esperando el momento para ejecutarlo”, advirtió Zelensky. El mandatario instó a las autoridades regionales a activar planes de emergencia y a la población a prestar atención a las alarmas antiaéreas.
Las advertencias coinciden con evaluaciones de la inteligencia ucraniana que detectaron actividades de reconocimiento ruso sobre objetivos específicos del sistema energético.
El ministro de Energía, Denys Shmyhal, confirmó que Moscú podría atacar infraestructuras que abastecen a las centrales nucleares del país, una posibilidad que fue comunicada al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi.
“Le informé sobre los preparativos rusos para otro ataque masivo contra la infraestructura energética, con posibles impactos en instalaciones que sirven a las plantas nucleares”, señaló Shmyhal.
Según el gobierno, Ucrania y el OIEA evalúan convocar una reunión extraordinaria del organismo para analizar los riesgos derivados de los ataques y reforzar los mecanismos de supervisión internacional. Kiev sostiene que cualquier daño a las redes que alimentan las centrales nucleares podría tener consecuencias regionales.
Mientras tanto, los efectos de los ataques ya se sienten en varias regiones. En la madrugada previa a la última advertencia presidencial, bombardeos rusos dejaron sin suministro eléctrico a zonas de Sumy, Chernígov y Kharkiv, en el norte, así como a Odesa y Dnipropetrovsk. Millones de personas enfrentan interrupciones en el acceso a electricidad, calefacción y agua.
Ante este escenario, Zelensky ordenó a la primera ministra Yulia Svyrydenko adoptar medidas urgentes para mitigar el impacto de los ataques recientes, incluida la aprobación de bonificaciones para decenas de miles de trabajadores de emergencia encargados de restaurar los servicios básicos.
El gobierno insiste en que la reorganización de la defensa aérea es clave para reducir los daños y sostener el funcionamiento del país frente a una ofensiva que considera inminente.
(Con información de AFP y EFE)

