El hecho ocurrió cerca de las 6 de la mañana de este martes en la intersección de Fitz Roy y Muñecas, cuando un cabo de la Policía Federal, identificado como Cristian Brítez, descendió de su auto particular y comenzó a disparar al aire y hacia los alrededores, sin motivo aparente, según relataron testigos y fuentes policiales.
Personal de la Policía de la Ciudad llegó al lugar tras una denuncia por detonaciones y encontró al hombre armado, que intentó escapar y descartó el arma durante la huida. Minutos después fue reducido y detenido. En la escena se hallaron 14 vainas servidas.
Un empleado de una empresa distribuidora de comida resultó herido de bala en una pierna y fue trasladado por el SAME al Hospital Durand, donde fue atendido sin riesgo de vida.
Además del herido, otros vecinos relataron momentos de extrema tensión. Maximiliano, testigo directo, aseguró que el policía lo amenazó mientras gatillaba: “Me dijo si quería morir. Me gatilló cuatro o cinco veces. Me salvé porque no tenía más balas, tuve un Dios aparte”, contó.
Según su relato, el efectivo continuó apuntando aun cuando ya había vaciado el cargador. “Me seguía buscando, yo atiné a correr y me metí atrás de un coche”, agregó.
La víctima herida, Wálter, explicó que el ataque fue sorpresivo y sin advertencias: “Salió de la nada a los tiros. No se identificó como policía. Le tiró a mis compañeros y después me dio en el pie”.
La Unidad de Flagrancia Norte dispuso el secuestro del arma —una pistola Pietro Beretta calibre 9 milímetros—, del vehículo y de las vainas encontradas en el lugar, además de la realización de un dermotest para determinar si el imputado había consumido alcohol o estupefacientes.
El caso quedó bajo investigación judicial para determinar las responsabilidades penales y las circunstancias que derivaron en el ataque, mientras crece la preocupación vecinal por un episodio de violencia protagonizado por un integrante de una fuerza federal fuera de servicio.