Lo que comenzó como la fase final de una investigación policial de larga data en Florida terminó por revelar un hallazgo histórico. Años más tarde, la historia sirvió de base para The Rip (2026), el thriller criminal protagonizado por Matt Damon y Ben Affleck que se estrenó recientemente en Netflix.
El 29 de junio de 2016, agentes de la policía de Miami-Dade encabezados por el oficial Chris Casiano y su equipo antinarcóticos, ingresaron a una vivienda ubicada en Northwest 169th Terrace, en Miami Lakes. La investigación apuntaba a una red de tráfico de marihuana que operaba entre el sur de Florida y Tennessee, y el operativo debía ser apenas el cierre de un expediente iniciado años atrás.
Durante la inspección, los oficiales detectaron algo inusual en el ático. Un rastrillo de jardín, conectado por un cable a la pared, llamó la atención. Al moverlo, el yeso cedió y dejó al descubierto un compartimento oculto, construido detrás de una pared falsa. Dentro de ese espacio había 24 baldes naranjas de cinco galones (18 litros), comprados en Home Depot, cada uno con fajos de billetes de 100 dólares. En total, el conteo final alcanzó los US$22 millones, lo que se convirtió en la mayor incautación de efectivo en la historia de la policía de Miami-Dade, según detalló la revista Time.
La investigación que desembocó en el allanamiento llevaba más de una década de trabajo, con tareas de vigilancia, informantes confidenciales, escuchas telefónicas y cooperación entre agencias estatales y federales.
Una vez descubierto el dinero, el procedimiento policial sumó un elemento clave que más tarde sería central en la adaptación cinematográfica. El reglamento del departamento establecía que todo el botín incautado debía contarse en el lugar, de manera manual, dos veces, antes de que cualquier agente pudiera retirarse. Esa norma, diseñada para garantizar la transparencia del operativo, tuvo un efecto colateral: el equipo quedó atrapado durante horas dentro de la casa, en un barrio residencial, como custodios de una fortuna que podía convertirlos en un blanco.
El conteo se extendió durante más de un día completo y mantuvo a los oficiales en permanente estado de alerta. Junto al botín también se encontraron distintas variedades de marihuana, esteroides anabólicos y un arma de fuego cargada, luego identificada como una pistola TEC-9. Pese a la presión y la exposición, ningún billete desapareció. El monto final quedó fijado en US$22 millones, un récord absoluto para el condado en ese momento.
En la adaptación cinematográfica, según detalló Time, algunos elementos fueron modificados por razones narrativas: los nombres de los personajes, el género del dueño del dinero oculto y el monto exacto del botín, reducido a US$20 millones en la ficción. Sin embargo, otros detalles se mantuvieron casi intactos, como la pared falsa, los baldes apilados y el perro detector de efectivo que dio la primera señal inequívoca.
