Partes de Ucrania y Moldavia, incluidas las capitales de ambos países, se vieron sumidas en apagones el sábado debido a un fallo en las líneas eléctricas de alta tensión, informaron las autoridades.
Las autoridades no relacionaron directamente el accidente con los daños causados por la guerra, aunque la red eléctrica de Ucrania ha sufrido el impacto acumulado de los ataques aéreos rusos, lo que ha provocado graves restricciones en el suministro en las últimas semanas. El Ministerio de Digitalización de Ucrania también dijo que no se trataba de un ciberataque.
El sistema está sometido a una mayor presión debido al regreso de la ola de frío el fin de semana. Rusia acordó detener los ataques a la infraestructura energética hasta el 1 de febrero a petición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Kiev dijo que correspondería a la medida, y los países no informaron de ataques importantes.
Al menos cinco regiones ucranianas y algunas partes de Moldavia se vieron afectadas por los apagones, así como las capitales Kiev y Chisináu, tras el fallo ocurrido a las 10:42 hora local de Kiev.
El metro de Kiev suspendió sus operaciones y se cortó el suministro de agua. Según el alcalde de Chisináu, los semáforos y algunos medios de transporte público no funcionaban, y la mayoría de los distritos se quedaron sin electricidad.
Las autoridades de ambos países informaron que la electricidad se restableció parcialmente a primera hora de la tarde.
El ministro de Energía de Ucrania, Denys Shmyhal, culpó a un fallo técnico que provocó cortes simultáneos en dos líneas eléctricas de alta tensión, una que conecta las redes de Rumania y Moldavia y otra que conecta el oeste y el centro de Ucrania.

