Los líderes de la Unión Europea se reunirán este jueves en el castillo de Alden Biesen, en Bélgica, con el objetivo de debatir cómo reforzar el peso económico del bloque frente a la competencia de China y Estados Unidos y superar las divisiones internas que frenan su capacidad de acción.
La cita convocará a los dirigentes de los 27 países miembros en un contexto marcado por la turbulencia geopolítica, la intensificación de la competencia global y una economía que avanza por detrás de otras grandes potencias. El encuentro tomará como referencia un informe clave publicado hace 18 meses que plantea reformas para transformar el funcionamiento económico del bloque.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayó la urgencia del momento en declaraciones ante líderes industriales el miércoles. “La urgencia no podría ser mayor. Estamos luchando por un lugar en la nueva economía global”, afirmó.
El presidente francés, Emmanuel Macron, insistió en la necesidad de una respuesta rápida y de gran alcance por parte del bloque. Advirtió que la UE debe actuar a “una nueva escala y a una nueva velocidad” para frenar la “fragmentación, el debilitamiento y probablemente la humillación de Europa”. El mandatario también renovó su llamado a impulsar deuda conjunta europea, una propuesta que divide a varias capitales del bloque, y la definió como la “única forma” de competir con China y Estados Unidos.
Durante las conversaciones previstas, Von der Leyen promoverá una serie de iniciativas, entre ellas un impulso a la estrategia de “comprar europeo”, la simplificación de normas comunitarias y la firma de nuevos acuerdos comerciales para diversificar los socios del bloque. La propuesta de dar prioridad a empresas europeas en compras públicas se perfila como uno de los puntos de mayor tensión entre los países miembros.
Estados como Suecia y Países Bajos, defensores del libre comercio, expresan cautela ante la posibilidad de adoptar medidas que se acerquen al proteccionismo. El canciller alemán, Friedrich Merz, sostuvo que ese tipo de política debería aplicarse solo como “último recurso”.
La Comisión Europea también promueve la creación de un nuevo sistema legal para empresas que opere al margen de los marcos nacionales, el llamado “régimen 28”, con el objetivo de facilitar la actividad corporativa en los 27 países. La iniciativa apunta a reducir trabas administrativas y permitir que las compañías operen con mayor facilidad a escala continental.
Otro de los ejes centrales del debate será la profundización del mercado único. Von der Leyen y varios dirigentes consideran que una integración más estrecha constituye la principal respuesta frente a la competencia global, tal como plantea el informe elaborado por el ex presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi.
Tras la intervención prevista de Draghi, los líderes también escucharán al ex primer ministro italiano Enrico Letta, quien defendió una mayor integración económica, incluida una unión de ahorro e inversión que facilite el acceso al capital para las empresas. A diferencia de sus rivales estadounidenses, muchas compañías europeas enfrentan dificultades para financiar su expansión pese a que el continente alberga algunas de las mayores economías del mundo, como Alemania y Francia.
Diplomáticos indicaron que el encuentro estará dominado por dos cuestiones principales: los precios de la energía y la estrategia de preferencia por productos europeos. Von der Leyen respaldó la idea de que los compradores públicos prioricen a empresas del bloque y anunció que el Ejecutivo comunitario presentará una ley sobre preferencia europea este mes.
“Introduciremos requisitos específicos de contenido de la UE para sectores estratégicos”, expresó. Luego añadió: “Dirijamos más dinero europeo hacia nuestras industrias europeas”.
(Con información de AFP)


