Mientras gran parte del país norteamericano experimenta un giro en el patrón atmosférico, con lluvias intensas sobre el sur y un progresivo deshielo en el noreste, la atención en Nueva York está puesta en cuándo podría sentirse el próximo sistema invernal. Desde este viernes 13 de febrero en adelante, los pronósticos muestran un escenario cambiante: primero una leve chance de nieve y luego la posible influencia indirecta de una tormenta que avanzará por el sur.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional en Nueva York (NWS, por sus siglas en inglés), el viernes marcará el inicio de un nuevo capítulo en la evolución del tiempo regional. Si bien la jornada transcurrirá con condiciones estables y cielo mayormente despejado, hacia la noche podría producirse un cambio sutil pero significativo.
Un débil disturbio atmosférico cruzará la región durante la noche del viernes. Este impulso en niveles medios de la atmósfera podría generar:
Aunque no se trata de una tormenta organizada, sí representa el primer indicio de inestabilidad desde el viernes. Las precipitaciones, en caso de concretarse, serían débiles y pasajeras, sin acumulaciones significativas previstas.
El sábado y el domingo presentarán un panorama térmico diferente respecto a las semanas previas, marcadas por irrupciones de aire ártico. Según el NWS Nueva York, las temperaturas tenderán a ubicarse cerca o ligeramente por encima de lo normal para esta época del año.
Durante el sábado y el domingo se esperan:
Sin embargo, el foco estará puesto en la evolución de un sistema de baja presión que avanzará desde el suroeste de Estados Unidos hacia el sur profundo durante el fin de semana.
El sistema que comenzará a organizarse desde el viernes en el suroeste —desplazándose desde Baja California hacia el suroeste y las Llanuras del Sur, según el FOX Forecast Center— tendrá su mayor impacto entre Oklahoma, Texas, Arkansas y Georgia, donde se anticipan lluvias generalizadas.
Para esos estados se prevé:
La clave para Nueva York está en la trayectoria final de ese sistema. Los modelos globales, citados tanto por FOX Weather como por el NWS, indicaron que la baja presión tendería a desplazarse por la costa del Golfo y luego salir al Atlántico cerca del sureste del país norteamericano.
El NWS Nueva York señala que existe “mucha incertidumbre” respecto al recorrido definitivo. Las probabilidades de impacto directo disminuyeron en las últimas actualizaciones. Actualmente, el escenario más probable muestra:
No obstante, si la tendencia actual se mantiene, incluso existe la posibilidad de que la región permanezca seca durante todo el fin de semana.


