Ante el aumento de precios y el renovado interés en el mercado de criptomonedas, los hackers norcoreanos están intensificando sus actividades ilícitas, dirigiéndose específicamente a exchanges como Coinbase. El CEO Brian Armstrong reveló que la compañía ha tenido que adaptar significativamente sus políticas para contrarrestar estas amenazas de Corea del Norte.
Armstrong destacó la alarmante tendencia de trabajadores de tecnología de la información (TI) norcoreanos que intentan explotar la política de trabajo remoto de Coinbase para obtener empleo y acceder a sistemas sensibles dentro del exchange.
Señaló que la amenaza que representan estos hackers está escalando, reflejando un flujo continuo de nuevo talento emergente de Corea del Norte. "Se siente como si hubiera 500 nuevas personas graduándose cada trimestre de algún tipo de escuela que tienen", comentó Armstrong.
En respuesta a estas preocupaciones de seguridad, Coinbase ha ordenado que todos los empleados viajen a los Estados Unidos para una orientación en persona. Además, cualquier persona con acceso a información sensible debe ser ciudadano estadounidense y someterse a la toma de huellas dactilares.
El FBI emitió recientemente una advertencia actualizada sobre trabajadores de TI norcoreanos que se relacionan con empresas privadas para generar ingresos ilícitos para el régimen.
Estos trabajadores supuestamente colaboran con cómplices "conscientes e inconscientes" en los EE. UU., facilitando sus actividades mediante el reenvío de laptops de la empresa, asistiendo a entrevistas virtuales en nombre de candidatos norcoreanos, e incluso estableciendo negocios de fachada.
Para asegurar aún más sus procesos de contratación, el exchange cripto ha implementado medidas como requerir que los posibles empleados activen sus cámaras durante las entrevistas. Este paso está destinado a garantizar que los candidatos sean genuinos y no estén siendo entrenados o manipulados por fuerzas externas.
Armstrong enfatizó que la necesidad de protocolos de seguridad rigurosos ha llevado a Coinbase a mejorar sus operaciones de atención al cliente, particularmente con el establecimiento de una nueva instalación en Charlotte, Carolina del Norte.
Armstrong también señaló la creciente importancia de verificar la presencia física en una era caracterizada por avances en inteligencia artificial (IA) y tecnología deepfake. Señaló que a medida que aumentan las apuestas en ciberseguridad, ciertos aspectos del trabajo remoto pueden necesitar ser reevaluados.
Además de las amenazas externas, Coinbase está trabajando activamente para mitigar los riesgos internos. Armstrong mencionó que actores maliciosos han ofrecido sobornos significativos a agentes de servicio al cliente a cambio de información sensible.
Para combatir esto, Coinbase ha implementado controles estrictos sobre la información a la que pueden acceder sus empleados y ha dejado claro que cualquier violación tendrá graves consecuencias.
Armstrong declaró: "Cuando atrapamos a personas, no las acompañamos a la puerta; van a la cárcel". Reiteró que ninguna cantidad de dinero vale el riesgo de perder la libertad.
Imagen destacada de DALL-E, gráfico de TradingView.com

