Milei firmó en Davos la integración de la Argentina al Consejo de la PazMilei firmó en Davos la integración de la Argentina al Consejo de la Paz

Laurie Nathan: “El Consejo de la Paz es un proyecto vanidoso de Trump y dejará de existir cuando él deje el poder”

2026/02/19 17:00
Lectura de 10 min

WASHINGTON.- Fiel a su estilo grandilocuente, Donald Trump se muestra confiado en que el Consejo de la Paz, su iniciativa concebida inicialmente para apuntalar la reconstrucción de la Franja de Gaza, tiene un “potencial ilimitado” y que “demostrará ser el organismo internacional más trascendental de la historia”. El bautismo del board, lanzado en el Foro de Davos el mes pasado, se producirá este jueves en Washington, en medio del escepticismo de los especialistas sobre las reales intenciones del presidente norteamericano y cuál será finalmente el poder de acción de un organismo al que hasta ahora solo se sumaron 27 países, entre ellos la Argentina.

En una entrevista con LA NACION, Laurie Nathan, experto del Instituto Kroc de Estudios Internacionales para la Paz, de la Universidad de Notre Dame, y director de su Programa de Mediación, sostiene que el Consejo de Paz “no es confiable”, lo califica como un “proyecto vanidoso” del magnate y apunta que los mandatarios -como Javier Milei, entre otros- que lo respaldaron “quieren quedar bien con Trump”. La iniciativa tiene hoy en Washington su sesión inaugural.

Laurie Nathan, experto sudafricano del Instituto Kroc de Estudios Internacionales para la Paz, de la Universidad de Notre Dame, y director de su Programa de Mediación.

“Prefieren estar dentro del círculo de Trump como sus aliados que fuera de él, en cuyo caso se convertirían en un posible objetivo o amenaza. Están actuando de forma transaccional”, afirma Nathan, quien a lo largo de su extensa trayectoria fue asesor principal en mediación de la ONU y participó en iniciativas de paz de alto nivel en África. “Trump está tratando de crear la ilusión de que esto es multilateral”, acota.

El especialista augura una corta vida a la entidad -“existe y existirá solo mientras Trump sea presidente de Estados Unidos”, dice- y explica por qué todo hace indicar que con este proyecto el líder republicano busca competir con el Consejo de Seguridad de la ONU. “Su crítica de que es ineficaz es válida, pero Estados Unidos es uno de los principales responsables”, señala.

-¿Cuál es su visión sobre el Consejo de la Paz y qué cree que busca Trump realmente?

-Su composición, según los países que aceptaron, es una galería de autócratas, semiautócratas y aspirantes a autócratas. No es el tipo de junta en la que se pueda confiar, ni en lo que respecta a la democracia, ni al respeto de los derechos humanos, ni tampoco en lo que respecta a la paz y la seguridad. Por lo tanto, mi primer comentario es que no inspira confianza. En segundo lugar, no rinde cuentas. En contraste, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que tiene un mandato internacional para la paz y la seguridad, rinde cuentas a sus Estados miembros, y éstos son todos los países del mundo representados en la Asamblea General de la ONU. Un tercer y grave problema es que, aprobada en una resolución del Consejo, con un enfoque aparente exclusivamente en Gaza, ahora parece tener una agenda y un alcance global mucho más amplios. Su composición, los estatutos y los comentarios de Trump parecen indicar que compite con el Consejo [de Seguridad]. En otras palabras, Trump es crítico del Consejo de la ONU, por lo que necesita y desea crear una Junta, un organismo responsable de la resolución de conflictos internacionales o el establecimiento de la paz, que sea más eficaz que el Consejo de Seguridad. Este es un hecho realmente terrible, porque el Consejo de Seguridad tiene un mandato constitutivo internacional en la Carta de la ONU, mientras que el Consejo de la Paz es una iniciativa de Trump. En cierto modo, es un proyecto vanidoso para él. Es como si fuera el emperador o el rey, presidente vitalicio. Este es un foro que existe y existirá solo mientras Trump sea presidente de Estados Unidos. Cuando deje de serlo, dejará de existir. Desaparecerá en un abrir y cerrar de ojos. Así que, en cierto modo, es un proyecto vanidoso, pero también peligroso.

Donald Trump, acompañado por otros líderes, como el presidente Javier Milei, al crear la Junta de Paz, en Davos, Suiza.

-¿Cuáles son los riesgos para Trump en este movimiento geopolítico?

-No creo que existan riesgos para él ni para Estados Unidos. Creo que sí existen riesgos para la integridad del Consejo de Seguridad, que aprobó la Junta mediante una resolución. Y existen riesgos para los ciudadanos de cualquier país o región donde Trump participe en la pacificación, porque su estilo formal de pacificación es transaccional, y con esto quiero decir que no se rige por normas democráticas o liberales. No se rige por la preocupación por los ciudadanos de zonas de guerra. Se rige por los intereses nacionales de Estados Unidos, pero, aún más preocupante, por los intereses comerciales de Trump y su familia. Para aclarar este punto, todos los países, cuando desempeñan el papel de mediadores, incluidos Suiza, Noruega y mi propio país, Sudáfrica, siempre tienen en cuenta los intereses nacionales. Por lo tanto, no existe un mediador nacional puramente altruista. La diferencia radica en que Trump también persigue intereses comerciales personales, y eso significa que nos preocupa la integridad de sus iniciativas de paz.

-¿Cuáles cree que son los beneficios para los países que se han unido al Consejo de la Paz?

-Quieren quedar bien con Trump. Quieren hacer negocios con él. Quieren que Trump no se enoje con ellos, que no les imponga aranceles. Así que han sido completamente oportunistas. Tiene todo el sentido que se unan. También tiene sentido que muchos países se hayan negado a unirse. Quienes se unen, o bien comparten los valores autoritarios de Trump o simplemente están siendo expeditivos. Prefieren estar dentro del círculo de Trump como sus aliados que fuera de él, en cuyo caso se convertirían en un posible objetivo o amenaza. También están actuando de forma transaccional. Mientras que los países que declinaron la invitación actúan con principios. Es decir, están indicando que no les parece una gran idea, que es potencialmente perjudicial y, por lo tanto, no quieren verse asociados con ella.

-La primera ministra Giorgia Meloni anunció que Italia asistirá como observador a la primera reunión del Consejo en Washington, y la Unión Europea (UE) enviará a la Comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Suica. ¿Cómo evalúa la postura de Europa ante la propuesta de Trump?

-Los principales países tienen la confianza suficiente para mantener las distancias. Es decir, saben que Estados Unidos, bajo el liderazgo de Trump, puede intimidarlos, pero se sienten lo suficientemente seguros como para mantenerse firmes. Su postura es correcta. Lo que Trump está haciendo con este foro y su versión actual, más allá de Gaza, es que está socavando el orden internacional, y eso no beneficia a la mayoría de los países. Los países de Europa occidental y los Estados miembros de la UE, en su mayoría, están dispuestos a decirlo abiertamente: consideran perjudiciales los esfuerzos de Trump por socavar el orden mundial, las instituciones. Pero, al mismo tiempo, no quieren pelear con él. No quieren ser enemigos. Como podemos ver, los costos son bastante altos. No quieren adoptar plenamente esta iniciativa. Al mismo tiempo, no parecen ser antagonistas. Así que se trata de un delicado acto de equilibrio que muchos países están intentando realizar en este momento.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente estadounidense, Donald Trump.

-Israel y Qatar, que forman parte del Consejo, tienen posiciones divergentes sobre el futuro de Gaza. ¿Podría ser un punto de discordia en la reunión?

-Se unieron al Consejo creyendo que les conviene, y en la medida en que tengan diferencias, las negociarán en otros espacios, no en este board ni a través de él. Sinceramente, no veo esta junta como un foro importante de negociación entre sus miembros. Respecto a las iniciativas de paz de Trump, creo que las seguirá haciendo con o sin el Consejo, que en cierto modo intenta crear una fachada. Está tratando de crear la ilusión de que esto es multilateral, que no es únicamente Trump actuando solo, que tiene aliados. Pero es un matrimonio por conveniencia, una conveniencia oportunista para todos ellos.

-La reunión del jueves tendrá lugar en la sede del rebautizado Instituto de Paz de Estados Unidos Donald J. Trump. ¿Qué dice eso sobre el personalismo de Trump?

-La ironía no se le escapa a nadie más que a él. Por una ley del Congreso, tenía la administración de un prestigioso e impresionante Instituto de Paz, y lo cerró. Y el mensaje es claro: no está comprometido con una pacificación íntegra. Podríamos decirlo de otra manera: no está comprometido con la pacificación democrática ni liberal, así que el hecho de que vaya a usar el Instituto de Paz es irónico, aunque esa no fuera su intención.

-El poder de Naciones Unidas para actuar en conflictos internacionales disminuyó en el último tiempo. ¿Cree que la creación del Consejo de la Paz podría impulsarla a reaccionar al respecto?

-Era la pregunta que esperaba. Trump argumenta que necesita esta Junta porque el Consejo de Seguridad de la ONU es ineficaz. Y muchos argumentarían que, siendo demasiado objetivos, el Consejo ha sido ineficaz. Si la pregunta es por qué, la respuesta es Estados Unidos, Rusia y China. En otras palabras, el Consejo de Seguridad no es una organización separada de los Estados miembros. Es un foro de Estados miembros, de Estados poderosos en particular. Y cinco, los llamados miembros permanentes, tienen poder de veto. Son ellos quienes impiden que el Consejo sea eficaz: Rusia, a veces China, pero muy a menudo Estados Unidos veta o amenaza con vetar una resolución. Así que, en definitiva, Trump tiene razón en que el Consejo no es tan eficaz como debería ser, pero Estados Unidos es responsable de ello. No hay nadie más a quien culpar. ¿A quién culparíamos de la falta de eficacia del Consejo de Seguridad? Es decir, culparía especialmente a los miembros permanentes. Y a Trump, como sabemos, en lugar de la ONU y el multilateralismo, le gusta la acción unilateral. Esa siempre ha sido la postura histórica de la administración estadounidense, pero bajo presidentes demócratas, Estados Unidos se ha mostrado más inclinado a apoyar y colaborar con el Consejo de Seguridad, y ciertamente bajo el mandato de Trump, no está dispuesto a hacerlo. No quiere verse limitado. Tiene el poder de hacer lo que le plazca y, por lo tanto, desea actuar unilateralmente, en su propio beneficio. En resumen, la crítica al Consejo de Seguridad es válida, pero Estados Unidos es uno de los principales responsables.

El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, en una reunión del Consejo de Seguridad, en Nueva York.

-¿Qué influencia podría tener la elección del sucesor de António Guterres para secretario general de la ONU? Entre los candidatos está el argentino Rafael Grossi.

-Creo que es muy importante. Y lo digo como un optimista. El Consejo de Seguridad se ha visto estancado por la tensión geopolítica y el veto. Eso significa que la función de buenos oficios del secretario general de la ONU cobra una importancia crucial. Implica mediación, diplomacia y otras formas de resolución de conflictos y consolidación de la paz. Así que, incluso si el Consejo de Seguridad llega a un punto muerto, el secretario general puede nombrar enviados especiales, que son mediadores y podrían ser desplegados en cualquier lugar. Guterres no ha ejercido esa función de buenos oficios. ¿Por qué? No sé la respuesta. Es un misterio. Sin duda, querríamos que el nuevo secretario general, quienquiera que sea, fuera audaz, seguro de sí mismo y creativo, y que despliegue mediadores donde se los necesite.

-Por último, ¿hizo un análisis del logo del Consejo de Paz? ¿Qué marca sobre las diferencias que Trump quiere resaltar con la ONU?

-[Risas] ¿Qué puedo decir? No todo lo que brilla es oro.

Oportunidad de mercado
Logo de Lagrange
Precio de Lagrange(LA)
$0.19988
$0.19988$0.19988
-4.67%
USD
Gráfico de precios en vivo de Lagrange (LA)
Aviso legal: Los artículos republicados en este sitio provienen de plataformas públicas y se ofrecen únicamente con fines informativos. No reflejan necesariamente la opinión de MEXC. Todos los derechos pertenecen a los autores originales. Si consideras que algún contenido infringe derechos de terceros, comunícate a la dirección service@support.mexc.com para solicitar su eliminación. MEXC no garantiza la exactitud, la integridad ni la actualidad del contenido y no se responsabiliza por acciones tomadas en función de la información proporcionada. El contenido no constituye asesoría financiera, legal ni profesional, ni debe interpretarse como recomendación o respaldo por parte de MEXC.